Sareb cancela 194 millones de deuda con su programa de quitas a pymes

Pese a su invariable asociación a los inmuebles, el grueso de la carga de Sareb lo componen los créditos, también, eso sí, vinculados al ladrillo y que adquirió a las entidades que recibieron ayudas de Bruselas. En concreto, 39.420 millones de los 50.449 millones de euros en que se valoró la carga eran préstamos: un total de 90.500 activos crediticios de los que el 95% correspondían a 18.000 pequeños promotores o pymes inmobiliarias.

Un atomizado conjunto de deudores a los que Sareb decidió “tender un puente” el pasado otoño a través del llamado Plan Oportunidad 2013, un sistema de pujas por el que las pequeñas compañías podían aspirar a cancelar estos créditos adquiriéndolos bajo una quita. El programa, según fuentes conocedoras del mismo, ha terminado permitiendo saldar un total de 443 préstamos que sumaban 194 millones de euros por su valor nominal.

Como resultado, 186 empresas han logrado cancelar las deudas que tenían pendientes con Sareb, lo que en muchos casos les ha permitido acceder a los inmuebles financiados con dichos créditos y que funcionaban como garantía de los mismos. Aunque las quitas específicas de las que se han beneficiado no han trascendido, los responsables de la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria avanzaron en su día que estaban dispuestos a aceptar rebajas medias del 10% sobre el valor del préstamo pendiente.

Una cifra baja para el margen con el que podía llegar a contar Sareb sin renunciar a ganar dinero. Después de todo, el llamado banco malo adquirió los créditos a promotor de más de 250.000 euros bajo un descuento medio del 46% (32% para préstamos sobre vivienda terminada, del 40% en el caso de promociones sin terminar, del 55% para suelos y del 67% cuando no había garantías reales tras la deuda). Sin embargo, la sociedad dejó bien claro al lanzar el plan que solo se aprobarían operaciones con resultado positivo para Sareb, para lo que se tendrían en cuenta las circunstancias de la empresa solicitante, su capacidad e historial de pagos o el valor del colateral que soportaba el crédito.

A partir de ahí, Sareb aclaró que el proceso contaba con unas reglas del juego muy específicas. La posibilidad de beneficiarse de una quita no dependería de una negociación, sino de una suerte de puja. Las empresas interesadas solo podrían realizar dos ofertas sobre cada crédito y debían ser capaces de cubrirlas con un pago único y en efectivo si Sareb aceptaba su propuesta. Se les dio hasta el 31 de diciembre para realizar estas pujas bajo la premisa de que cada actuación se decidiría en un plazo no superior a 20 días.

El resultado definitivo, la cancelación de esos 194 millones de euros por valor nominal, apenas supone un 0,5% sobre el océano de créditos que recibió el banco malo de las entidades con ayudas. Con todo, el Plan Oportunidad tenía varios objetivos, más allá de dicha posibilidad.

De un lado, suponía una oportunidad para tomar contacto directo con las pymes. Pese a que las grandes empresas solo eran firmantes del 5% de los créditos traspasados a Sareb, el volumen en euros que les correspondía era mucho mayor, lo que forzó ya desde el principio una comunicación más fluida entre las partes. La Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), que colaboró en la difusión del Plan Oportunidad, venía reclamando algún tipo de canal de comunicación con Sareb para las 18.000 pymes afectadas por su creación y así fue presentado el programa de quitas en reuniones con representantes de este segmento empresarial en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Zaragoza.

De otra parte, Sareb ha exigido a los interesados en el programa presentar tasaciones de menos de seis meses de antigüedad sobre los inmuebles que ejercen de garantía para los créditos que posee, lo que le ha permitido completar y actualizar la información con la que opera.

“Nos beneficiamos de una quita del 25%”

La solución que ha supuesto el Plan Oportunidad para algunas inmobiliarias ha terminado revirtiendo en algunos casos en compradores particulares. Así lo aseguran los compradores de algunas de las 158 Viviendas de Protección Pública Limitadas (VPPL) en Getafe (Madrid). Una promoción que había sido financiada por Bankia y cuyo crédito fue traspasado a Sareb con una rebaja del 32%. Mar, una madrileña que había firmado la compra de una vivienda de esta promoción vio cómo el traspaso del crédito a Sareb congelaba el traspaso de los inmuebles. Pero la promotora Bigeco logró acordar una quita del 25%, que permitió saldar la deuda liberando los pisos y se tradujo a su vez en una rebaja del 25% sobre el valor de las hipotecas.

“Ni siquiera contestaron a la petición”

El sistema ideado por Sareb para su programa de quitas a pymes contaba con la particularidad de que la cifra no era negociable. El interesado debía ofrecer la cuantía que estaba dispuesto a abonar, en efectivo y mediante un pago único, y la sociedad se limitaría aceptar o rechazar su propuesta sin abrir una negociación. La justificación fundamental era la imposibilidad de abrir un diálogo específico ante el amplio volumen de solicitudes que se esperaba. Esta ha sido la principal queja de algunos de los empresarios que intentaron sin éxito cancelar su deuda, como es el caso de José Manuel Martínez, promotor gallego que ofreció pagar 144.000 euros para cancelar una deuda de 241.530 (una quita del 40%) que pesa sobre seis viviendas. “Ni siquiera contestaron” expone.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/38aa3583/sc/29/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C0A30C260Cmercados0C13958630A320I8835850Bhtml/story01.htm