Maniobra suicida “Loco Iván” en Bolsa

Faltaban dos horas y media para el cierre semanal. La firmeza del Campeador había conseguido sujetar a todas las plazas europeas. Se mantuvieron en rojo durante gran parte de la sesión del viernes. Volvía la incertidumbre por las noticias que llegaban desde el este. Ucrania denunciaba la presencia de 20.000 soldados rusos en Crimea. Las negociaciones con Rusia se habían estancado según fuentes francesas. Aún así, el informe de Empleo al otro lado del Atlántico terminó animando al ejército alcista. Todos los selectivos se daban la vuelta y todo apuntaba a un final de semana por todo lo alto. Hasta el Káiser germano se recuperaba tras descensos del -1%. La apertura de Wall Street aunque tibia, fue al alza. De repente sobrevino un súbito desplome, muy intenso en nuestro continente. No así en los patronos americanos que ni se inmutaron y mantuvieron el rumbo. Al Ibex le pilló en pleno ataque a los 10.350 puntos. El ejército bajista había iniciado una peligrosa maniobra submarina.

La última señal de la arriesgada táctica venía desde la poderosa energética Gazprom, controlada por el gobierno de Moscú. Daba un aviso a un Ucrania. Se terminaba el plazo para hacer frente al pago de los suministros de gas de febrero y advertía de la paralización de más entregas. Fue cuando los osos iniciaron el movimiento del “Loco Iván”, provocando un giro radical de 180 grados en la renta variable europea. Ya no quedaban dudas, la tensión por la crisis de Ucrania había vuelto a los mercados en los instantes finales de la sesión. Terminaba así como empezaba, una complicada semana cargada de volatilidad en Europa. En el transcurso de los siete días, el conflicto ha cambiado de escenario. De la situación prebélica se pasa a la etapa de las sanciones económicas entre Occidente y Rusia. Los mercados tendrán que seguir lidiando con ella esta semana. Será la siguiente prueba para los alcistas, evitar el temible giro submarino.

Maniobra suicida bajo el agua

Esta osada acción la ejecutaban los capitanes de los submarinos rusos en la época de la Guerra Fría. No disponían de la avanzada tecnología del sonar de cola que sí poseían las naves de la OTAN. La parte inferior del casco del sumergible ruso tenía un punto muerto por el sonido de sus motores y hélices. Cuando los capitanes rusos sospechaban que eran perseguidos, giraban la nave 180 grados para después volver al rumbo inicial. Conseguían así colocarse detrás del enemigo. Sus perseguidores no tenían más remedio que variar su rumbo y ya eran detectados por el sonar de los soviéticos.

Los oficiales rusos Idearon una segunda y peligrosa variante. Tras el brusco golpe de timón, ponían rumbo en dirección frontal al posible submarino que les perseguía. Los capitanes de la OTAN al darse cuenta de la inminente colisión, no tenían más remedio que gritar “Atrás toda, alarma de choque”. El estruendo del drástico cambio de marcha y dirección desvelaba su posición. A veces la inercia no daba tiempo a evitar el choque. Aunque nunca se ha reconocido oficialmente por ningún bando, extraoficialmente se tienen certezas de varios incidentes. Los archivos confidenciales relativos a estas osadas maniobras “Crazy Ivan” están clasificados como alto secreto. Esta atrevida acción bajo el agua se hizo famosa gracias a la película “La caza del octubre rojo” (1990), dirigida por John Mc Tiernan y protagonizada por Sean Connery y Alec Baldwin. El film es la primera adaptación de una novela del popular Tom Clancy.

El riesgo en Europa se llama Dax

Las fuertes ventas de última hora en las plazas europeas fueron el aviso de la operación suicida. “El Loco Iván” se ve especialmente en el gráfico semanal y diario del Káiser germano. Alemania y sus empresas pueden ser las grandes perjudicadas por las graves sanciones contra Rusia por su intervención en Ucrania. Consciente de la comprometida situación, Merkel intenta hacer de bálsamo en las negociaciones. La dependencia de la energía rusa es otro serio problema para los alemanes. Estos riesgos se han notado durante toda la semana en el Dax. Los blindados ni se acercaron a intentar cerrar el hueco bajista abierto el lunes pasado. El índice director europeo ha sido el lastre. El viernes se dejó un -2,01%. Le situó de nuevo frente al soporte de los 9.338 puntos. Se detuvo en los 9.350 puntos, trazando la misma sólida y extensa figura bajista del lunes pasado. Es idéntica en cuerpo real y extensión.

Esta segunda y peligrosa vela se detiene exactamente en el mismo nivel que la primera. Abre la probabilidad a una pauta alcista que se conoce en chartismo como última envolvente bajista. Tras el fuerte golpe de timón bajista iniciando “El Loco Iván”, los toros no se echan atrás y detienen a sus adversarios en el mismo nivel. Entran las dudas al verse parados en la misma zona y hace que los osos sean quienes al final viren para evitar la colisión. Es entonces cuando los alcistas lanzan sus torpedos, haciendo volar a sus adversarios. Si estamos frente a esta terminal figura de los osos, hoy lunes el selectivo germano debería dejar una pauta de giro al alza.

En la semana, la Bolsa de Fráncfort ha perdido un abultado -3,52%. En el gráfico semanal traza una sólida vela negra. Se detiene en la parte inferior del gran marubuzo alcista que formó la pauta de giro con el extenso doji previo. La siniestra maniobra bajista puede ser un pullback para testear la figura de vuelta. Si los bajistas logran derribar los 9.338 puntos con “EL Loco Iván”, tendrán las puertas abiertas para alcanzar la parte inferior del mencionado doji semanal y torpedear de nuevo los 9.000/100 puntos. Más abajo, el abismo de las profundidades de océano del gráfico. Si el Káiser se hunde, peligro. Los mercados entrarían en DEFCON 3.

El valor tuvo su premio

Dos selectivos acabaron la semana con ganancias, el español y el italiano. El Ibex se apuntó un +0,49% en el cómputo semanal. Pero la última operación bajista pudo con la firmeza de los guerreros españoles en los ciento veinte minutos finales. EL Campeador se dejó un -1,36% hasta los 10.164 puntos. Cede el primer soporte de los 10.200 puntos y antigua resistencia de los 10.200 puntos. No confirma la rotura a cierre semanal. Pero si revalida el cierre del importante gap bajista del pasado lunes. Una de cal y otra de arena. La “Operación Vladimir” sigue en marcha. No se verá comprometida mientras se mantenga la directriz del triángulo ascendente que venimos vigilando desde la conquista de los 10.269 puntos el jueves. Esta se sitúa sobre los 10.000/9.950 puntos. Es condición necesaria alcanzar los 10.525/52 puntos para dejar el explosivo.

En el gráfico diario deja un sólido marubozu negro sin apenas sombras. Los osos han atacado e intentarán cruzar las medias móviles de las 20 y 50 sesiones sobre los 10.118 y los 10.091 puntos respectivamente. Si lo consiguen irán a por la directriz de la figura triangular. Habrá que ver si los alcistas responden con rapidez en las primeras sesiones para no echar por tierra la importante misión. En vela semanal, el bonito marubuzo alcista quedó difuminado con una larga sombra superior. Muestra las dudas por las nuevas incertidumbres en Ucrania. No obstante, esa figura delata ese ímpetu del Campeador por alcanzar los máximos anuales en los 10.552 puntos. Puede ser el primer intento de los toros de tocarlos, el siguiente en breve plazo. Se mantiene por encima de la media móvil de las 20 sesiones. El Cruce de Oro entre la de 50 y 200 sesiones empieza a despegar.

Por su parte, el César italiano logró confirmar por la mínima la rotura de los nuevos máximos anuales alcanzados en febrero. Ni la maniobra del “Loco Iván”, ni el doji previo fueron suficientes para derrotar a los centuriones. La plaza de Milán sigue siendo la mejor con diferencia de este 2014. El viernes fue la plaza menos castigada. Cedió un -0,98% hasta los 20.634 puntos con un sólida vela negro mucho menos peligrosa por su extensión de lo que en principio pronosticaba la estrella fugaz. Más parece un movimiento de pullback a los 20.584 puntos para dar fiabilidad a la rotura de máximos. En la semana se apunta un sorprendente +0,94%. Traza una extensa figura semanal con amplio cuerpo real verde y sombras en ambos extremos. Mayor longitud la sombra superior. Una vela claramente alcista que da inicio a la batalla por conquistar los 21.000 puntos. Sólo por debajo de los 19.759 puntos las bajistas tendrían alguna oportunidad contra la contundencia de las legiones romanas.

El resto de Europa a la espera del impacto

En el Emperador europeo, “Crazy Ivan” provocó una acción evasiva con descensos del -1,57% hasta los 3.095 puntos. En gráfico diario deja una segunda envolvente bajista tras la peligrosa maniobra. Mantiene la mítica cota de los 3.077 puntos y la media móvil de las 50 sesiones. La de 20 hizo aguas. Por debajo de los 3.081 puntos, los osos irían al asalto de los mínimos semanales sobre los 3.053 puntos, a cubrir el hueco alcista del martes pasado. Si los toros cedieran este nivel, las probabilidades de ver los mínimos de febrero, sobre los 2.944 puntos serían muy altas. Los osos tendrían la oportunidad de torpedear la media móvil de las 200 sesiones y los 9.000 puntos. Es el último gran soporte del corto plazo. Veremos si en el Eurostoxx, los alcistas responden a Iván sin dejarse llevar por el pánico. En el gráfico semanal deja una extensa peonza roja de largas sombras. Muestra la incertidumbre en la batalla por los máximos anuales, producto de la tensión. Aunque se acercó al marubuzo semanal del giro alcista de febrero, acabó lejos de los mínimos de este. Resiste por encima de la media móvil de las 20 sesiones. La maniobra rusa no hizo tanto daño en el Emperador como en el Káiser alemán. En la semana se deja un -1,71%.

A pesar del desplome de última hora, el General De Gaulle francés logró detener a los osos por la mínima por encima de los últimos máximos anuales de 2013. No consiguió cerrar el hueco bajista de lunes a cierre semanal. Aún así, la sólida legión extranjera se mantuvo muy sólida durante toda la semana, alcanzando nuevas cotas en los 4.432 puntos el viernes. Sólida vela roja diaria con ligera sombra superior que se detuvo sobre la media móvil de las 20 sesiones, en los 4.366 puntos. Pérdidas del -1,15%. En el gráfico semanal, traza una peonza de pequeño cuerpo real verde y largas sombras. Una vela de consolidación sobre la rotura anual con tintes de duda. Perdió un -0,95% en los cinco días. El Cac mantiene las grandes esperanzas de los alcistas en nuestro continente.

Por último, los cuerpos especiales británicos se replegaron de nuevo hacia el soporte de los 6.700 puntos en el Gentleman. El viernes descendió un -1,12% y se detuvo en los 6.712 puntos. Sólida vela roja que se detuvo en la media móvil de las 50 sesiones. En la semana se cede un -1,42% dibujando también una sólida figura bajista semanal sin apenas sombras. Atentos a las próximas sesiones porque serán decisivas en la batalla por los máximos históricos. Los alcistas tienen dos misiles balísticos de medio y largo alcance en el gráfico del Footsie. Para ser lanzados, el primero exige no ceder los 6.700/679 puntos. El segundo superar los 6.875 puntos. Ahí lo dejo de momento. La suicida táctica puede salir muy cara a los osos.

Wall Street no se gira ante “Crazy Ivan” y prepara sus misiles

Lejos de atemorizarse, los selectivos americanos mantienen los motores a plena potencia y rearman los torpedos para reventar al osado capitán ruso. El Sargento de Hierro ascendió un +0,19% hasta los 16.452 puntos. Llegó a tocar los 16.505 puntos intradía. Deja una pequeña peonza verde en forma de martillo invertido. Quizás sea una figura que sugiera descanso antes del importantísimo asalto a los últimos máximos anuales en el Dow Jones. Pero la colección fallida de estas figuras potencialmente bajistas es tan grande en las últimas semanas que no podernos fiarnos de ellas.

Por contra, la vela semanal si es un bonito martillo que se detiene sobre la media móvil de las 20 sesiones y deja todo dispuesto para dar la orden de disparo. Ojo a la superación de los 16.588/600 puntos. El gran selectivo americano dejaría atrás una resistencia creciente del largo plazo. Se uniría a sus dos homólogas, retomando la subida absoluta. La explosión alcista que puede traer esto a Wall Street para el medio plazo es de una magnitud difícil de predecir. En la semana el Dow se apunta un +0.80%. No habrá la más mínima señal de peligro mientras se mantenga por encima de los 16.000 puntos.

El General Custer acabó la semana confirmando la conquista de los últimos máximos anuales en los 1.850 puntos. Se une así a la tecnología en la gran hazaña de poner fin a la corrección. En las sesión del viernes cerró con mínimas ganancias del +0,05% hasta los 1.878 puntos. Marcó nueva cima en los 1.883 puntos, tranzando un doji diario con cierre en la mitad de la figura. Le ocurre como a su homóloga de parqué. Si es potencialmente bajista no nos lo creemos. Los osos han desaprovechado todas las que han venido trazando. Y el marubuzo alcista previo que hay en los 1.850 puntos es un obús. Mientras no lo desactiven, han capitulado. Fin del mensaje. En gráfico semanal, el S%P 500 deja un potente martillo listo para volar por los aires los 1.900 puntos. Sube un +1% en la semana.

El Nasdaq Composite se mantuvo consolidando las fuertes alzas por tercera sesión consecutiva. Los osos bajaron a cubrir la parte superior del gap alcista abierto el lunes. Tras tocar los 4.319 puntos cerró sesión en los 4.336 puntos con un descenso del -0,37%. Vela roja con sombra inferior. Mientras el gap sobre los 4.277 puntos no sea cerrado sólo podemos hablar de más subidas en el estricto corto plazo. La hazaña alcanzada de la tecnología no correrá riesgo por encima de los 4.200/170 puntos. Por debajo los bajistas sí podrían ir en busca de los 4.000 puntos. En la semana se apuntan un +0,65% con una sólida figura de cuerpo real verde y sombras en ambos extremos, siendo más extensa la superior. Todo apunta la continuación de la soberbia ofensiva de los boinas verdes americanos.

Volatilidad asegurada al inicio de semana

Tenemos por delante una nueva semana que llegará cargada de volatilidad por la crisis en Ucrania. El fin de semana hubo tiros en Crimea. Aún queda tiempo para que el complicado asunto se resuelva. Esta situación ha dejado una clara descorrelación geográfica en los mercados. Europa paga la tensión mientras que en Wall Street sigue con su imperturbable tendencia alcista. Habrá que ver si el escenario se enfría y las Bolsas europeas vuelven a la normalidad o siguen los fuertes descensos por la subida de la temperatura prebélica y con el referéndum en Crimea a la vuelta de la esquina. Los intensos bandazos hacia un lado u otro serán la tónica en nuestro continente.

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