Los peritos ven voluntad de ocultar las tarjetas B

Cuatro largas jornadas, con sesiones de cinco y seis horas sin apenas interrupciones, se ha alargado la declaración de los inspectores del Banco de España Antonio Busquets y Víctor Sánchez para ratificar el devastador informe pericial que entregaron el 4 de diciembre al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, instructor del caso Bankia. Pese al profundo escrutinio al que han sido sometidas las más de 400 páginas que suman sus dos estudios por parte del fiscal Alejandro Luzón, las defensas de BFA, Bankia, su expresidente Rodrigo Rato, otros miembros de la antigua cúpula o el propio FROB –pese a ser un claro perjudicado de la debacle de la entidad–, los peritos han defendido la validez de sus principales conclusiones: las cuentas de Bankia y el folleto de su salida a Bolsa no reflejaban la realidad.

En la última sesión, los inspectores del Banco de España respondieron entre otras a las preguntas de la defensa del exdirector general de Caja Madrid y Bankia Ildefonso Sánchez Barcoj que sacó a relucir las llamadas tarjetas black, con las que más de 80 consejeros y directivos de las citadas entidades gastaron cerca de 15,5 millones de euros sin justificar y sin tributar por ellas. Cuestionados sobre si hubo “voluntad de ocultación” a Hacienda, los peritos aseveraron que sí. Los técnicos, que se han basado en el informe encargado por la nueva cúpula de la entidad, admitieron eso sí que desconocen si la secretaria de Sánchez Barcoj era la única que gestionaba el día a día de la tarjeta y que no han manejado datos del fisco en su investigación.

El ajuste de Goirigolzarri

Las preguntas de otros representados se centraron de nuevo en los 13.000 millones de euros en créditos a constructoras que el equipo de José Ignacio Goirigolzarri reclasificó como subestándar y que según los peritos debieron catalogarse como morosos. Los peritos fueron ayer más lejos al explicar que el ajuste realizado tras esa operación, de más de 1.800 millones, debió ascender prácticamente al doble. Así, a los 1.192 millones de impacto adicional que hubiera tenido reclasificar toda la cartera como dudosa, podrían sumársele hasta 653 millones más según Busquets de créditos contraídos con las mismas empresas que se recatalogaron. Es decir, un ajuste adicional de 1.845 millones para las cuentas de Bankia.

El perito advirtió, no obstante, que basa esta última conclusión solo en indicios pues no contó con el detalle de cada préstamo, los cuales podrían haber sido sindicados con otras entidades evitando su catalogación de dudosos.

Una de las intervenciones clave de la tarde fue la de los abogados de Araceli Mora, que fue consejera independiente de Bankia y miembro de su comité de auditoría entre junio de 2011 y mayo de 2012, cuyas trabajadas alegaciones han sido estudiadas atentamente por otros afectados. La defensa, no obstante, centró sus pesquisas en aclarar que el agujero contable de la entidad se generó en buena parte antes de la fundación de Bankia y de la llegada de su defendida al cargo. Un punto que los inspectores admitieron sin dejar de recordar que tampoco después debió obviarse.

Una estrategia parecida a la seguida por los letrados del exconsejero de BFA–y ex ministro– Ángel Acebes, centrados en dilucidar si los datos más indicativos del agujero pasaron o no por manos de su cliente.

El fin de la ratificación del informe pericial dará paso ahora previsiblemente a la petición de las partes para presentar sus propios informes técnicos. Solicitudes que el juez valorará a la vez que retoma decisiones que dejó aparcadas como si imputa o no al actual presidente de la entidad. Mientras tanto, no obstante, los representantes legales de quienes adquirieron acciones de Bankia dicen haber visto ratificada con el informe su reivindicación de que deben ser indemnizados.

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