La oferta para los más intrépidos crece sin parar

Mantener el trabajo, pagar la hipotecar y llegar a fin de mes son las prioridades de muchos españoles. Si queda algo de dinero, entonces invierten, y están de enhorabuena porque el abanico de opciones se ha multiplicado exponencialmente en los últimos años. En especial para los más arriesgados, que colocan en instrumentos financieros aquello que no necesitan para vivir y que no pierden el sueño cuando la cotización fluctúa.

Para ellos nacieron los warrants, los turbo, inline, los fondos cotizados (Exchange Trade Fund, ETF en inglés) y aparecieron los contratos por diferencias (CFD). Alternativas para inversores con cultura financiera media alta, expertos en el mercado de valores. Vehículos para quienes tienen una base de sus carteras en acciones y que dan un paso más hacia los derivados.
Clientes que “toman sus propias decisiones y conocen el funcionamiento de estas alternativas después de un periodo de aprendizaje previo”, señalan en Société Générale. En IG Markets apostillan que el 90% son hombres. El rango de edad se amplía, aunque en Self Bank lo sitúan entre los 35 y los 55 años y su domicilio social en las grandes ciudades, principalmente en Madrid y Barcelona.

Los expertos consultados por CincoDías insisten en que los volúmenes de intermediación están directamente relacionados con la actividad económica y la contratación del Ibex. Prueba de ello es la evolución de los warrants listados en la Bolsa de Madrid, que desde 2008 no han pasado de la barrera de las 4.000 emisiones anuales. Sin embargo, el efectivo alcanzó su cifra máxima en 2007, cuando ascendió a 12.000 millones de euros, situándose a finales de 2013 en 2.300 millones, algo más que el año anterior pero en los niveles de 2002.

La ingeniería financiera no para de innovar y a los warrants le han ido saliendo competidores como inline, turbowarrants o contratos por diferencias (CFD). Los warrants y turbowarrants son productos diseñados para jugar con mercados alcistas o bajistas, mientras que los inline resultan más atractivos cuando el mercado se comporta lateralmente, es decir, los precios se mantienen más tiempo en una cotización, recuerda Marián Pérez Camino, directora de productos cotizados de BNP Paribas. La educación financiera que tiene el inversor español está aumentando de manera progresiva, lo que hace que cada vez se opere menos con acciones y más con productos como los CFD, que son igual de transparentes y fáciles de entender que los valores, pero además con comisiones más bajas y con la posibilidad de poder diversificar mejor la cartera, señalan en Activo Trade.

“Cuando mejore la situación económica crecerá el volumende ‘warrants’, ya que permiten entrar en Bolsa con poco capital”, dice Marián Pérez Camino, directora de productos cotizados de BNP

Para Saxo Bank, el CFD estrella en estos momentos es el que tiene como subyacente el indicador de la Bolsa alemana, el Dax. También se incrementa día a día la operativa con divisas. Sobresalen los que tienen como subyacente euro contra dólar, euro contra yen y dólar-yen. “Nuestros clientes directos suelen tener una inversión con nosotros de entre 200.000 y 500.000 euros”, comenta Guillermo Galey, director general de Saxo Bank. Han apreciado una evolución desde vehículos con subyacentes locales a otros más internacionales.

“Consideramos que en los CFD se debe colocar el 10% del valor total de las inversiones en cartera”, afirma Guillermo Galey, director general de Saxo Bank

En IG Markets corroboran esta tesis: en 2007, los inversores se inclinaban mayoritariamente por subyacentes de acciones de grandes compañías y ahora han dado paso a los índices y a las divisas. Actualmente, el 50% de las operaciones se realizan sobre monedas.

“El 90% de nuestros clientes son hombres que pueden invertir en CFD, con másde 100.000 subyacentes”, señala Daniel Pingarrón, portavoz de IG Markets

En Société Générale, el efectivo medio de cada operación ronda los 5.000 euros, descendiendo a 1.000 euros en el caso de los minoristas. En los fondos cotizados, el importe asciende a 65.000 euros. Conviene recordar que en los productos cotizados, aquellos con los que se puede acceder a una gran variedad de activos de Bolsa, renta fija, materias primas o divisas, el riesgo está limitado a la inversión inicial, pero en los CFD, la pérdida puede ser mayor a lo aportado.

Que están de moda los CFD no hay duda. Lo refrendan los ingresos por comisiones. Así, en 2011 el 98% de las comisiones de Self Bank procedían de la operativa en acciones, ratio que bajó al 93% en 2013, a favor de la categoría CFD y derivados (que subió del 2% al 7%). Las comisiones procedentes de la compra venta de acciones experimentan un incremento del 71% en 2013, gracias a la mejoría de los mercados, pero el porcentaje en productos apalancados registró un alza del 348%.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/37879512/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C0A20C250Cmercados0C13933586420I7755530Bhtml/story01.htm