La Bolsa española cierra el año con un aumento del 3,66%

Fin de año en el Ibex. Por segundo ejercicio consecutivo, el selectivo español ha cerrado al alza. En los últimos doce meses, la Bolsa española se ha revolorizado un 3,66%, aunque no ha logrado cerrar por encima de los 10.300 puntos. Se ha quedado en 10.279,5 puntos. Es la primera vez desde 2009 que rebasa la barrera de los 10.000.

El trayecto del Ibex ha sido más sinuoso de lo que cabría esperar hace doce meses. Así ha sido este 2014 en las Bolsas. Muy lejos del desaforado rally alcista del pasado ejercicio, cuando el Ibex avanzó un 21%, este año los inversores se han enfrentado a varios obstáculos como las dudas sobre la recuperación económica en Europa o el incierto futuro político de Grecia que le han hecho reencontrarse con la volatilidad, factor que casi habían olvidado en los últimos meses gracias al exceso de liquidez de los bancos centrales.

El selectivo español despide el año con un alza del 3,66% que lo deja en los 10.279,5 puntos. Magro rendimiento si se mira hacia los máximos anuales (que lo fueron también desde 2011) que el índice alcanzó en junio cuando subió hasta los 11.187,8 puntos, un 8,1% por encima de su nivel actual, pero honroso en comparación con el terreno negativo en el que entró el Ibex a mediados de octubre, cuando el miedo a una tercera recesión en la zona euro empujó al selectivo hasta los 9.669,7 puntos, un 6,3% menos que en la actualidad.

El Ibex despide 2014 como la mejor de las grandes Bolsas europeas, aunque a diferencia del_Eurostoxx o del Dax alemán sigue lejos de los niveles previos a la crisis (está a un 55% de su máximo histórico de 2007). El índice germano avanza un 2,65% este año. El FTSE Mib italiano sube un 0,23%, el Cac francés cierra el ejercicio con un descenso del 1,17% y el Footsie británico cae un 2,9%.

Este año modesto en la renta variable ha dejado movimientos insólitos en el mercado de renta fija. El apoyo de los bancos centrales (y la expectativa de que el BCE inyecte más liquidez en 2015) ha provocado una fuerte caída de la rentabilidad de la deuda española con vencimiento a una década._El bono a diez años comenzó 2014 en el 4,15% y lo termina en el mínimo histórico del 1,6%. La prima de riesgo también ha descendido, en este caso a mínimos de cuatro años, al pasar de los 222 puntos básicos hasta los 106.

El recorrido futuro de la renta fija soberana dependerá de la posible compra de deuda pública por parte del Banco_Central_Europeo (BCE), aunque la Bolsa parece el activo estrella para 2015, con un potencial del entorno del 15% para el Ibex, según los expertos. “Los bancos centrales nos han ido obligando a asumir más riesgos en nuestras carteras si queremos obtener rentabilidad”, explica Miguel Ángel_Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp.

Sin duda, los bancos centrales han vuelto a ser claves este ejercicio. En_Europa, la decisión del Banco_Central Europeo (BCE) de aprobar medidas de estímulo no vistas hasta la fecha y de bajar los tipos de interés casi a cero ha soportado las alzas bursátiles y ha minimizado las caídas en los momentos de tensión, ya que los inversores esperan que el organismo central empiece a comprar deuda soberana el próximo año. En Japón, los estímulos de su banco central son la principal razón que explica el alza anual del 7% del Nikkei.

Cuestión aparte en este 2014 ha sido Estados Unidos. Wall Street ha vivido un final nada traumático del tercer programa de estímulo de la Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés). El selectivo SP y el Dow Jones de industriales han encadenado a lo largo del año sucesivos máximos históricos, respaldados por la fortaleza de la primera economía mundial, que creció un 5% en el tercer trimestre.

La previsión de que el organismo presidido por Janet Yellen suba los tipos de interés el próximo año por primera vez desde 2008 será uno de los factores determinantes del próximo ejercicio. De hecho, ya lo ha sido este año, cuando las declaraciones de distintos miembros de la Fed afirmando que los tipos seguirían bajos han servido para frenar varios episodios de tensión en los mercados.

En este sentido, Russ Koesterich, responsable de estrategias de inversión para BlackRock, indica que “esperamos episodios de volatilidad el próximo año y una de sus causas será la necesidad del mercado de ajustarse a unas condiciones de política monetaria menos expansivas por parte de la Fed”.

Las diferencias en cuanto al crecimiento económico y a las políticas monetarias a ambos lados del Atlántico han llevado al euro a caer un 11,4% frente al dólar este año hasta las 1,217 unidades. Una tendencia que, según los expertos, proseguirá en el próximo ejercicio.

El desplome del precio del petróleo ha sido otra de las claves del año._El barril de crudo Brent cotiza en los 57 dólares, un 51% por debajo de sus máximos anuales._Las Bolsas no lo han recibido con entusiasmo porque, como indican desde Schroders, “al mercado le preocupa que los bajos precios del crudo reflejen una menor demanda en 2015”. La firma recuerda, sin embargo, que “una caída del precio del crudo es como una bajada de impuestos”, por lo que esta tendencia debería impulsar y el crecimiento económico, con la consiguiente mejoría de los resultados de las empresas cíclicas.

Por esta caída del crudo, la Bolsa rusa ha sido la peor del año. El Rts, en dólares, un 45%. La debilidad de Rusia ha forzado a su banco central a subir tipos y a intervenir en el mercado para frenar la caída del rublo, que se deprecia un 41% anual frente al dólar.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/41e5fc8c/sc/19/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C120C310Cmercados0C1420A0A115410I5382820Bhtml/story01.htm