Endesa brilla con un dividendo del 5%, el quinto mejor del Ibex

La trayectoria en Bolsa de Endesa se remonta a 1958, aunque desde entonces la eléctrica ha cambiado radicalmente. De ser una compañía de capital público ha pasado, tras sucesivas privatizaciones, a estar controlada por Enel, una gran utility europea en la que el Estado italiano mantiene el 31,2% del capital. Pero la gran transformación de Endesa se ha producido hace unas semanas, tras vender a su matriz los negocios que tenía en Latinoamérica.

 Los 8.253 millones que ingresó con la desinversión se repartieron íntegramente entre los accionistas de Endesa –el mayor es Enel con un 92% del capital– y además la empresa española se endeudó en 5.500 millones adicionales para pagar otro dividendo. Esto ha multiplicado su deuda financiera neta casi por seis, al pasar de los 1.300 millones de euros de septiembre del año pasado a los 7.700 millones con los que finalizó el tercer trimestre del presente ejercicio. La ratio de endeudamiento en relación con el beneficio bruto de explotación (ebitda) ha pasado de las 0,4 veces a las 2,5 veces.

La buena noticia es que también se ha desprendido de toda la deuda asociada a sus negocios al otro lado del Atlántico, de forma que ha reducido el coste de sus créditos del 6,4% al 3% anual.

Con el ajuste del balance, Endesa ha reducido su tamaño aproximadamente en un 50%, si bien mantiene el liderazgo en España. “La focalización en el mercado nacional tiene sus aspectos negativos (un menor crecimiento y una menor diversificación), pero reduce el riesgo asociado al valor […] y además se produce en un momento en el que la regulación en España ya es más estable y la demanda eléctrica ha parado de bajar”, indica en un informe Víctor Peiró, de Beka Finance, bróker colocador entre pequeños inversores de la oferta pública de venta (OPV) por parte de Enel de entre el 17% y el 22% de las acciones de Endesa que arrancó el viernes.

Los analistas consultados coinciden en que la nueva Endesa tiene menos potencial de crecimiento, pero también menos riesgo. Su gran atractivo continuará siendo el dividendo. Aunque nunca se volverán a ver retribuciones como la del pasado 29 de octubre (entregó 13,8 euros por acción:14.605 millones de euros en total), la compañía que preside Borja Prado ha definido una clara política de dividendos para el futuro.

Ya ha anunciado que abonará 0,76 euros por acción entre enero y julio del próximo año, lo que implica una rentabilidad por dividendo por encima del 5%, entre las mejores empresas del Ibex. Exactamente, a los precios actuales se situaría como la quinta compañía del selectivo con mayor rentabilidad por dividendo, por detrás de ACS, según los datos de Bloomberg. Previsiblemente, la compañía volverá al Ibex el próxmo año. Endesa, además, se ha comprometido a que todos los pagos sean en efectivo. Es decir, no usará la fórmula del scrip dividend, que implica la realización de ampliaciones de capital liberadas y la dilución de los accionistas si optan por el cash.

Por si fuera poco, Endesa se ha comprometido a elevar el importe del dividendo a un ritmo anual del 5% en 2016 y 2017. Y hay analistas que ven margen para un mayor incremento: “Consideramos que existe un fuerte potencial para que este dividendo sea revisado al alza”, indican desde Banco Sabadell, entidad también presente en la OPV.

Exane BNPParibas, que no está en la operación, ha publicado tras refistrarse el folleto de la colocación un informe en el que, aunque le otorga un precio objetivo de 16 euros por acción, recomienda esperar para comprar. Considera que la OPV puede pesar en el precio en Bolsa de Endesa. “Una cotización por debajo de 13,5 euros por título es un buen punto de entrada”, sentencia Manuel Palomo en la nota. “Endesa cotiza con una ligera prima frente al sector, gracias a su atractiva rentabilidad por dividendo y a su sólido balance […]”, agrega.

El experto de Exane BNP Paribas considera incluso que la estructura financiera todavía puede sufrir cambios –pese al aumento de su ratio de endeudamiento, esta sigue por debajo de sus rivales– y no descarta otro dividendo extraordinario, aunque lo considera muy improbable, o alguna operación corporativa. Como punto de incertidumbre, destaca el creciente auge de Podemos y su posible influencia en un futuro Gobierno de España. Esto podría tener un efecto importante sobre los negocios regulados, como el eléctrico, pese a que en principio la normativa del sector está clara.

Miniguía del inversor

El máximo por acción ha quedado fijado en 15,535 euros para la OPV. Pero la cotización en Bolsa concluyó el viernes por debajo, a 14,72 euros por título. No tiene sentido, según los expertos consultados, que el precio de la colocación sea superior al de Bolsa. En todo caso, el precio definitivo se fijará el 20 de noviembre y para ello será fundamental la opinión de los inversores institucionales.

Escalada. Las acciones de Endesa han pasado del ostracismo desde que salieron del Ibex, a finales de 2013, a la primera línea de fuego en los últimos tiempos.Lo han logrado gracias a los fuertes dividendos y a los tambores de que Enel vendería una parte de su participación. Desde los 10,5 euros, ajustados de hace un año sube alrededor de un 40%.

Comprar. Los pequeños inversores pueden pedir acciones de la OPV en casi cualquier banco español (véase gráfico). Eso sí, tienen que tener en cuenta que las solicitudes de compra no podrán ser canceladas. Las acciones se les entregarán a partir del próximo 21 de noviembre.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/40491a0a/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C110C0A70Cmercados0C1415379860A0I0A754870Bhtml/story01.htm