El proyecto Fénix salva a GAM, Condesa, Chivite y en puertas queda Ros Casares

La gran banca ha conseguido que cuatro empresas medianas españolas acepten una solución financiera que evite su entrada en concurso de acreedores. GAM, Bodegas Chivite y Condesa han firmado un acuerdo para reestructurar su deuda a través del nuevo vehículo creado por la banca. Ros Casares también podría firmar un preacuerdo en breve. Tras su recapitalización la banca venderá estas empresas a un tercero, que en el caso de Condesa será a ArcelorMittal.

 Más tarde de lo previsto, pero parece que de forma efectiva. La creación por parte de Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Popular y Sabadell del proyecto Fénix, vehículo constituido para recapitalizar empresas viables pero sobreendeudadas, ha comenzado a dar sus frutos, pese a que la sociedad se constituirá en los próximos días. Al anuncio del miércoles de que GAM pasaba a ser la primera empresa rescatada por la banca, se sumaron ayer Bodegas Chivite y Condesa. Yse espera que en breve lo haga también la metalúrgica Ros Casares.

Chivite, con una deuda de 50 millones de euros, ha aceptado entrar a propuesta de BBVA en Fénix, aunque aún no está diseñada la estructura de su recapitalización. De momento, se ha nombrado al bufete de abogados Gómez-Acebo Pombo que junto a PwC o Ernst Young, serán los asesores de la operación. La hoja de ruta inicial sobre la que se trabajará será que la banca se quede inicialmente con el 90% del capital de la bodega y el 10% restante, los actuales socios.

En el caso de Condesa, los bancos acreedores y los accionistas firman hoy un principio de acuerdo para desatascar la crisis del líder en Europa en la producción de tubos soldados. El pacto incluye la capitalización de la deuda (325 millones) a cambio de títulos y de activos industriales. La banca se queda como accionista mayoritario con el acompañamiento en el accionariado de ArcelorMittal, aunque el plan a medio plazo incluye que la mayor siderúrgica del mundo se convierta en el único propietario de la empresa vasca, que factura 600 millones al año con 1.800 trabajadores. Condesa adeuda 32 millones a la multinacional de la familia Mittal. Es el segundo cliente de esta siderúrgica en Europa por volumen de pedidos en bobinas en caliente.

Las familias Iribecampos y Uribarren, que todavía controlan el 100% de Condesa, cederán la propiedad a cambio de tres fábricas (en Asturias, Valencia y País Vasco), además de varios activos inmobiliarios en Vitoria, donde el grupo vasco tiene la sede, y de la eliminación de cargas hipotecarias que habían asumido contra el pasivo citado, según el plan pactado por sus asesores, Montalbán Atlas Capital.

Los nuevos accionistas, en base a la fórmula del Plan Fénix, se quedarían con cuatro plantas en España (Álava, Girona y dos en Navarra), además de los centros en Bélgica, Alemania y Francia. Su compromiso es el de una inyección inmediata de fondos para aliviar las tensiones de tesorería de la empresa alavesa. El acuerdo que hoy se suscribe quedará culminado en enero.

El pacto se firma al límite de plazo, puesto que hoy concluía la fase de pre concurso de acreedores. Otra compañía que parecía que estaba condenada a presentar concurso de acreedores, pero que al final puede ser rescatada por la banca es el grupo metalúrgico Ros Casares.

Esta sociedad es la única de estas cuatro que no ha firmado ningún acuerdo con la banca. Fuentes financieras afirman que está previsto que lo haga en breve, salvo giro de su consejero delegado, Francisco Ros García.

Su deuda asciende a 118 millones de euros, y el proyecto de las entidades financieras pasa por aplicarle una quita del 90%, mientras que para el 10% restante, que es deuda sostenible, habrá seis años para su amortización, según fuentes financieras. Otra de las sociedades del grupo, la filial al 50% Thyssen Ros Casares, de la que la otra mitad la tiene la multinacional alemana ThyssenKrupp, cuenta con una deuda de 11 millones, de la que la banca tiene previsto realizar una quita del 45%, mientras que para el otro 55% dará seis año para su devolución. El proyecto pasa inicialmente por que la banca se quede entre el 85% al 90% de la firma.

 

Contrato de permanencia en una empresa

La lista de empresas que pueden ser rescatadas por la banca a través del fondo Fénix podría completarse con la incorporación en los próximos días de Válvulas Arco, con la que la banca ha ido también acercando posiciones sobre su rescate, aunque en este caso existe la posibilidad de que pueda refinanciarse por sus propios medios, aseguran algunas fuentes financieras. La gran banca incluida en el Proyecto Fénix –Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Popular y Sabadell– se han comprometido a no transmitir a un tercero las participaciones sociales que tengan en la sociedad que están a punto de constituir y en la que se englobarán todas las empresas viables que hayan decidido reestructura su deuda en un periodo de tiempo aún por determinar. Pese a ello, los seis bancos fundadores de esta sociedad tendrán la obligación de vender conjuntamente una de las participaciones siempre que uno de los socios reciba una oferta vinculante de compra que represente el 50% o más de la sociedad. Este socio tendrá derecho a exigir a los demás la venta obligatoria de parte o la totalidad de sus participaciones para cubrir el porcentaje de capital objeto de la oferta, en los mismos términos y condiciones y al mismo precio que se venda las suyas. La idea de este fondo es vender en menos de un año estas participaciones si es posible. Además, no descartan buscar más socios, principalmente un fondo de inversión en el capital de la sociedad. Las empresas que podrán beneficiarse de este vehículo serán fundamentalmente industriales o de servicios viables, con un alto nivel de apalancamiento, pero con perspectivas de crecimiento y revalorización. La selección la realizará N+1 y McKinsey.

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