El interés de los depósitos a más de dos años cae del 1% por primera vez

El año 2014 ha sido el annus horribilis para los depósitos. Las rentabilidades ofrecidas por las entidades han ido a menos con el paso de los meses. Y el recorte de los tipos de interés del BCE a casi el cero (0,05%) en septiembre pasado dio el golpe de gracia al producto de ahorro conservador por excelencia, cuyo declive empezó con los límites a las rentabilidades establecidas por el Banco de España a comienzos de 2013.

Los últimos datos disponibles constatan la continua reducción de los tipos de interés de los depósitos en el año hasta marcar mínimos históricos en todos los plazos. El tipo medio de los nuevos depósitos hasta un año ha caído del 1,21% de enero al 0,67% de septiembre, y de uno a dos años ha pasado del 1,56% al 0,93% en el periodo. En los plazos más largos, el interés medio bajó en septiembre de la barrera del 1% (0,97%) por primera vez en toda la serie histórica, iniciada en 2003.

Un año antes, cuando los tipos oficiales estaban en el 0,50%, la rentabilidad media de los depósitos a un año era del 1,38%, hasta dos años era del 1,84%, y a más de dos años superaba el 2% (2,14%). Así, la caída de los intereses en el último año ronda el 50% en todos los casos.

En la recta final de 2014, apenas seis entidades -la mayoría de origen extranjero- conservan depósitos que rentan el 2%, una remuneración que podría desaparecer del mapa financiero en 2015. Para David Cano, director general de Analistas Financieros Internacionales (AFI), se trata de “excepciones por cuestiones de marketing que durarán poco porque continuará la presión a la baja en los tipos de las remuneraciones”.

Marta Díaz-Bajo, directora de estrategia de productos de ATL Capital, coincide en que “es difícil que estas rentabilidades se mantengan durante mucho más tiempo, o a cambio la banca tendrá que pedir mucha más vinculación a los clientes, como nóminas, pensiones, seguros o fondos de inversión”. En su opinión, este tipo de depósitos están a un paso de la extinción y “cada vez será más complicado que los clientes sin grandes capitales consigan buenas rentabilidades con los depósitos”.

De hecho, las remuneraciones al ahorro más generosas están reservadas para importes elevados, a partir de 50.000 ó 100.000 euros. Banco Finantia Sofinloc (BFS) paga hasta un 2,25% a un plazo de 36 meses. A 25 meses da un 2,15%, y a 18 y 14 meses, un 2,10% y un 2%, respectivamente. Eso sí, la cantidad mínima requerida es de 100.000 euros.

El ecuatoriano Banco Pichincha renta un 2% TAE a 12 y 18 meses a partir de 50.000 euros, pero los comerciales admiten que para inversiones superiores a los 100.000 euros es posible rascar algunas décimas más de rentabilidad.

Novo Banco, la entidad que aglutina los activos saneados de BES, mantiene su depósito a 12 meses al 2% TAE desde 50.000 euros. Banco Mediolanum da un 2% a 13 meses para nuevas aportaciones como mínimo de 20.000 euros , o siempre y cuando se domicilie la nómina o se contrate con la entidad un producto gestionado, hasta el 31 de diciembre.

A corto plazo, Openbank e ING han renovado sus depósitos al 2% TAE a tres meses para los nuevos clientes, al menos hasta el próximo 30 de noviembre.

Ahorrar ya cuesta dinero en Alemania

Así como el pasado mes de junio el Banco Central Europeo (BCE) empezó a cobrar a la banca por guardar su dinero en el banco emisor -al situar en negativo la facilidad de depósito-, ahora un banco alemán, el Skatbank, ha decidido aplicar tipos de interés negativos a sus depósitos a un día a clientes privados. En concreto, un 0,25% a los grandes patrimonios de medio millón de euros.

Una iniciativa que podría generalizarse en el futuro -algunos otros bancos alemanes penalizan los depósitos de grandes empresas- y que el director general de AFI, David Cano, no descarta que pueda llegar a darse en España. A su juicio, la reducción de las rentabilidades de los depósitos “es lógica porque ya no hay problemas de liquidez en los bancos y previsiblemente bajarán hasta situarse en los niveles del euríbor”. Así, Cano prevé que las remuneraciones al ahorro sigan cayendo hasta una horquilla de entre el 0,50% y el 0,30%, en línea con la cotización del índice euríbor, que está en mínimos históricos. “Salvo que haya una sorprendente recuperación de la economía europea, tendremos tipos mínimos y bajas rentabilidades en los depósitos durante los próximos dos o tres años”, asegura Cano.

Ante este escenario, los expertos señalan que los inversores que busquen mayores rentabilidades tendrán que asumir más riesgos. Para Cano, “todavía con la baja inflación se gana algo”, pero las rentabilidades de los depósitos serán prácticamente cero y “las alternativas son o bien conformarse con las bajas rentabilidades, o bien gastarse el dinero en vez de tenerlo guardado, o bien animarse a comprar un fondo de renta fija mixta o invertir en renta variable”.

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