El Ibex cierra su semana más negra desde junio de 2012 con una caída del 6,9%

Un espejismo. Como un sediento aventurero que cree ver un oasis en medio del desierto pero siempre acaba chocándose con la árida realidad. El Ibex ha pasado en solo cinco días de acariciar los máximos anuales y soñar con el clásico rally de fin de año a caer un 6,93% en su peor semana desde septiembre de 2012. Lo que separa el optimismo de hace una semana del pesimismo actual es una combinación de factores donde Grecia con su enésima crisis política en plena ebullición y el petróleo en caída libre llevan la voz cantante. Ahora el objetivo parece más bien cerrar el año en positivo (el selectivo español avanza solo un 2,4% anual) que emprender un rally alcista. El Ibex baja hoy un 2,75% hasta los 10.145 puntos. Los analistas técnicos de Noesis situaban el suelo del índice en los 10.20 puntos, nivel que ha perforado hoy con claridad.

La caída en España tuvo su continuidad en Wall Street, en donde se ampliaron  todavía más las pérdidas en la recta final de la jornada. El Dow Jones, su principal indicador, cerró con una contundente caída del 1,79 % arrastrado por otro fuerte descenso de los precios del petróleo. El precio del crudo Texas (WTI) tuvo un fuerte recorte, del 3,6 %, y cerró con un precio de 57,81 dólares el barril, con una pérdida semanal acumulada del 12,2 %.

La decisión del primer ministro griego de adelantar la votación para elegir a un nuevo presidente ha provocado una fuerte tensión en los mercados que no se despeja hoy y seguirá presente en los próximos días. La posibilidad, muy real según la aritmética parlamentaria de la Cámara helena, de que el candidato del Gobierno fracase en esa votación y esto fuerce una convocatoria electoral para finales de enero ha devuelto a los inversores ecos de una de sus peores pesadillas, la inestabilidad en Grecia, esta vez agravada por la posibilidad de que Syriza llegue al Gobierno. De momento, el Gobierno solo tiene 163 de los 180 votos necesarios para sacar adelante la votación (155 de la coalición gubernamental y ocho independientes).

El índice bursátil más importante de Grecia, el Ase, desciende hoy un 0,4%, con lo que cae un 20,6% en las cinco últimas sesiones. El martes vivió su peor jornada desde 1987 y desde entonces no levanta cabeza. En el mercado secundario de deuda, el interés del bono griego a una década se dispara hasta el 9,14%, máximo desde abril del año pasado. Lo más inquietante en el comportamiento de los bonos helenos, con todo, es que se ha invertido la curva de tipos. A día de hoy es más rentable comprar deuda soberana griega a tres años (ofrece un interés del 10,9%) que a tres décadas (8,44%).

El contagio al resto de países periféricos ha sido limitado. La rentabilidad de la deuda española a una década empezó la semana en el 1,83% y la termina en el 1,87%; mientras que la prima de riesgo pasa de los 105 puntos básicos a los 124. En este caso, los inversores han buscado resguardo en los activos más seguros como la deuda alemana, cuyo interés a diez años cae al 0,63%, mínimo histórico, de ahí el aumento del riesgo país español.

En la parte final de la sesión también han perjudicado a las Bolsas europeas los crecientes rumores sobre una posible rebaja del rating de Francia por parte de Fitch, decisión que se conocerá a cierre de mercado. El Cac galo desciende hoy un 2,7%. Pero la escabechina ha sido generalizada: el Dax desciende otro 2,7%; el FTSE MIb italiano, un 3% y el PSI portugués, un 1,9%.

El viernes ha sido también día de resaca de la segunda barra de liquidez para la banca condicionada a la concesión de crédito por parte del Banco Central Europeo (BCE).El balance de la operación quedó por debajo de lo que esperaba el mercado, lo que refuerza la idea de que la máxima autoridad monetaria de la zona euro se verá obligada a acordar más medidas de estímulo en su reunión del 22 de enero. JPMorgan ha cambiado hoy su previsión sobre los siguientes pasos del BCE. Los expertos de la firma estadounidense creen que el organismo presidido por MarioDraghi anunciará un programa de compra de deuda pública de 500.000 millones de euros y que la moneda única caerá entre un 8% y un 9% frente al dólar el próximo año.

De cara a la próxima semana, el horizonte se presenta nublado para los mercados, sin catalizadores a la vista para retomar las subidas y con la espada de Damocles de la votación en Grecia. Además, el miércoles se reunirá el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés). Es su primer encuentro después de retirar su programa de estímulos.Los sólidos datos macroeconómicos publicados en el país podrían llevar al organismo presidido por Janet Yellen cambiar su discurso y abrir la puerta a la primera subida de tipos en Estados Unidos desde 2008.

Javier Urones, analista de XTB, indica que los datos PMI de actividad industrial de China serán otra de las claves de la próxima semana, que en el caso del Ibex se presenta ante el reto de recobrar sensaciones. “Una recuperación de los 10.500 serviría para animar a más inversores a entrar en bolsa antes de fin de año y poder generar el llamado rally que tantos inversores esperan”, destaca.

Hoy se ha conocido que los precios de producción cayeron un 0,2% el mes pasado en Estados Unidos. Con el mercado examinando cada dato, esta cifra indica que hay pocas presiones inflacionistas y, por tanto, que la Fed podría posoponer su decisión de subir los tipos de interés, que el mercado espera para la segunda mitad del próximo año. Por el contrario, las cifras de actividad en la primera economía mundial muestran una solidez que daría razones a los miembros de la Fed que creen llegado el momento de subir el precio del dinero. Además, se ha publicado el índice de confianza del consumidor estadounidense elaborado por la Universidad de Michigan, que cae hasta los 93,8 puntos, su nivel más alto desde enero de 2007. Wall Street se suma a las caídas con descensos que van desde el 0,5% del Nasdaq tecnológico hasta el 1,1% del Dow Jones de industriales.

El sector petrolero, tocado

Las Bolsas se ven dañadas por esta brusca caída del precio del crudo y quienes más sufren lesta espiral son las compañías vinculadas con el mercado del petróleo y del gas. Una semana más, este ha sido el peor sector en Europa, al anotar un descenso superior al 8%.

Entre las empresas del sector energético europeo que peor comportamiento han registrado esta semana están las españolas Repsol, que se deja un 10%, y Gamesa (–9,8%). Aun así, están lejos de los desplomes de  Afren (–24%), Premir Oil (–15%) y Hunting (–13,5%).

En Estados Unidos el escenario no es mejor para las compañías energéticas. El sector del petróleo y el gas es uno de los más débiles de la semana en el selectivo SP 500 y desciende un 9,4% en cinco días. El desplome del precio del crudo también daña a las divisas de los países productores de petróleo más dependientes de este recurso.El rublo ruso anota a diario nuevos mínimos históricos frente al dólar.Dos terceras partes de las exportaciones de Rusia son de gas o petróleo.

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