El Ibex 35 se repone y recupera los 10.300 puntos

La sesión de hoy en el Ibex 35 ha sido un cursillo acelerado de análisis técnico. El selectivo español lleva semanas atrapado en una franja lateral que va desde los 10.000 puntos hasta los 10.300. Hoy, el Ibex ha comenzado claramente a la baja por el mal dato de crecimiento en Japón en el tercer trimestre, cuando entró en recesión, y ha estado a punto de perder los 10.000. Justo entonces ha empezado a subir y solo ha frenado su ritmo al sobrepasar los 10.300. Lateralidad en estado puro. El selectivo cierra con un avance del 1,59% hasta los 10.309 puntos, respaldado esta vez por el fuerte rebote de Abengoa (+22%) tras aclarar las dudas sobre su deuda.

El desenlace de la sesión ha sido bien distinto al que auguraba la apertura. Los inversores europeos han comenzado la semana con el preocupante titular de que Japón ha entrado en recesión, lo que extiende el temor a un frenazo de la economía mundial más allá de la zona euro. El consenso del mercado esperaba que la economía japonesa creciera un 2,2% en tasa interanual en el tercer trimestre del año, pero contra pronóstico se contrajo un 1,6%. El dato, que provocó caídas en las Bolsas asiáticas, aumenta los rumores en aquel país sobre la posibilidad de que el Gobierno nipón posponga la subida del IVA que tenía prevista y convoque elecciones. Con este dato en la apertura, las Bolsas europeas plegaron velas. Después, la cifra de que la zona euro obtuvo un superávit comercial de 18.500 millones de euros en septiembre, empezó a dar la vuelta a la situación.

Tras el primer shock por el decepcionante dato de crecimiento del país, los mercados europeos se han dado la vuelta. Las declaraciones de varios dirigentes del BCE, entre ellos su presidente, abiertos a más medidas de estímulo y un buen dato de la balanza comercial en la zona euro permitieron devolver a las Bolsas del Viejo Continente a las alzas.

La agenda traía hasta tres comparecencias de sendos miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) y estos discursos, aunque apenas han traído novedades, han sonado bien para los inversores. Rompió el hielo Yves Mersch, quien declaró que el organismo central podría comprar “en teoría” deuda soberana, oro, acciones e incluso fondos cotizados (ETF) en caso de que fuera necesario. Aun así, el luxemburgués matizó que tenía dudas sobre la efectividad de la compra de bonos soberanos.

Después fue el turno de Peter Praet, quien afirmó que el ciclo de crédito en la zona euro está mejorando y se acerca a un punto de inflexión. Por último, Mario Draghi ha comparecido ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarias del Parlamento Europeo, donde ha insistido en la idea de que podría aumentar “la composición o el tamaño” de sus programas de compra de activos para mantener estable la inflación.

En Estados Unidos, esta vez, los datos publicados hoy han decepcionado a los inversores. Tanto la producción de octubre, que cayó una décima cuando el mercado esperaba un aumento del 0,2%, como el índice ISM adelantado de actividad del sector manufacturero de Nueva York, que subió hasta los 10,16 puntos frente a los 11 estimados. Con estos datos, los inversores optan por la toma de beneficios en Wall Street. El Dow Jones de industriales y el selectivo SP, que están en máximos históricos, se dejan en torno a un 0,1%, mientras que el Nasdaq tecnológico cae un 0,4%.

Hoy los inversores no han prestado atención al conflicto ucraniano, donde un acuerdo parece lejos de alcanzarse. Tras el desplante de Putin en la cumbre del G-20 por las críticas de varios líderes a su actitud en Ucrania, hoy se han reunido los ministros de Asuntos Exteriores de la zona euro y han decidido ampliar la lista de sancionados por su actitud el conflicto, para lo que han pedido a la Comisión Europea que elabore una nueva lista con más separatistas prorrusos por amenazar “la integridad territorial y la soberanía” de Ucrania. Mientras, Rusia ha acusado a la OTAN de no querer una solución al conflicto.

En el mercado de materias primas, el barril de petróleo Brent desciende hoy y se acerca, de nuevo, a mínimos de cuatro años. Cotiza a 77 dólares. Faltan diez días para la decisiva reunión de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) en la que los 12 Estados que forman parte de este grupo decidirán si recortan o no la producción de crudo para así proteger los precios del oro negro. La división entre estos países es evidente y el canciller venezolano, Rafael Ramírez, está en mitad de una gira por distintos países productores para defender medidas que suban el precio del crudo. Tras visitar Argelia, Qatar e Irán, Ramírez ha llegado hoy a Rusia, que no forma parte de la OPEP pero es el segundo productor mundial de petróleo y cuya economía también es muy dependiente de este recurso.

Arabia Saudí, por el contrario, abandera el grupo de los países contrarios a intervenir en el mercado para proteger los precios del crudo. Ole Hansen, estratega jefe de materias primas para Saxo Bank, explica que “de forma intencional o no, actualmente el mercado cree que Arabia Saudí debería priorizar la participación en el mercado y no la estabilidad del mercado. Mientras exista esta percepción, los precios del petróleo a nivel mundial pueden tener que luchar para encontrar el soporte”.

En el mercado secundario de deuda, las expectativas de nuevas acciones del BCE han llevado a los inversores a comprar deuda soberana europea. Así, el interés del bono español a diez euros ha caído hasta el 2,11% y el bund alemán hasta el 0,8%, en ambos casos muy cerca de sus mínimos históricos. La prima de riesgo española queda en los 130 puntos básicos.

El euro cae a los 1,245 dólares.

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