El banquero sin activos tóxicos

Pese a su aspecto juvenil, Jaime Echegoyen lleva a sus espaldas 35 años trabajando en el sector financiero, lo que le convierte en uno de los banqueros más veteranos del actual mapa bancario español, algo de lo que él se enorgullece. “Llevo toda una vida trabajando en banca, tengo una gran experiencia, sé gestionar equipos, y en general me llevo bien con todo el mundo. Creo que nunca he hecho una faena a nadie”, explica Jaime Echegoyen cuando se le pregunta cuales cree que son sus características más destacadas para seguir siendo uno de los banqueros punteros del mapa bancario en España.

Empezó como becario en Bankinter en los coletazos de la década de los 70. La beca era de tres meses cumplidos los cuales tuvo que, como era lo normal, dejar el banco, aunque lo cierto es que su paso por esta entidad fundada hace medio siglo por Banco Santander y Bank of America dejó huella. Pero no le dio tiempo a asimilar su salida cuando le contrató precisamente el socio internacional de Bankinter, Bank of America.

Trabajó toda una década en esta institución americana en sus oficinas en Madrid, Nueva York y Londres para regresar de allí otra vez a Madrid.

De ahí pasó a Bankinter, y tras desempeñar varios cargos fue nombrado consejero delegado del banco, puesto que ocupó durante ocho años, hasta octubre de 2010, cuando fue sustituido tras un giro total en la entidad por María Dolores Dancausa. El día de su salida de Bankiner fue, según varias fuentes, uno de los más dolorosos de su trayectoria profesional.

Un día después de que fuera anunciada su salida de Bankinter, Jaime Echegoyen quiso presentar los resultados trimestrales del banco ante analistas y prensa. En esta reunión el banquero no pudo ocultar su emoción, e incluso, como le ocurrió un día antes se le escapó alguna que otra lagrima. “No soy tan chulo para decir que me voy porque me da la gana. Pero se ha cerrado una etapa”, declaró ante la prensa.

Una justificación similar aportó, aunque las circunstancias no son las mismas, al dejar a finales de enero de este año la filial española del británico Barclays. Y es que desde que salió de Bankinter este banquero ha sido el que más se ha movido del sector en plena crisis de la banca.

“Tengo una gran experiencia y creo que sé gestionar el riesgo y crear equipos de distintas procedencias y por tanto de diferentes culturas”

A comienzos de 2011 fue nombrado número dos de Barclays en España, y tras realizar un duro ajuste de oficinas y plantilla y llevar al banco británico a girar su negocio hacia las rentas más altas, Echegoyen sale de esta entidad porque “era el momento de explorar nuevas oportunidades”.

Y así ha sido. La pasada semana fue nombrado consejero delegado de Sareb. Su nombramiento se produce días después de que su antecesor, Walter de Luna, decidiese dejar el cargo por diferencias con la presidenta del banco malo, Belén Romana.

Echegoyen, licenciado en Derecho por la Universidad Complutense, no comenzará a desarrollar sus nuevas funciones hasta el próximo 10 de marzo. Hasta entonces disfruta de sus días paseando por Madrid, acudiendo al cine con su mujer (tiene una hija y un hijo ya mayores) en vaqueros y deportivas. También le encanta viajar en compañía de su mujer y de su cámara de fotos, otra de sus grandes pasiones.

Sus colaboradores destacan de este banquero su brillantez, su sencillez, su cercanía y su capacidad de trabajo. “Puede trabajar 18 horas seguidas. Además, siempre contesta o devuelve las llamadas y mensajes a todo el mundo, sea la hora que sea”, declara un ex colaborador de este ejecutivo. Eso sí, tiene un defecto, “no sabe decir que no, algo que en ciertos momentos no le ha favorecido”, recuerda una fuente que no quiere ser identificada.

Echegoyen logró convertir a Bankinter en un banco puntero en la aplicación de las nuevas tecnologías, y supo esquivar los excesos del boom inmobiliario que ha castigado tan duramente al resto de sus competidores.

Su reto ahora es, precisamente ese, gestionar casi 50.000 millones de euros en activos inmobiliarios en manos de Sareb. “A mi favor está mi experiencia, soy un banquero de raíz, que sé gestionar el riesgo crediticio y la actividad comercial y creo que sé crear equipo”, afirma, cualidades que han influido en su elección como número dos de Sareb, entidad que tiene que dar un giro a su estrategia después de hacerlo con su cúpula tras el toque de atención del último informe del FMI.

Entre sus desafíos, además de hacer rentable Sareb, está el de gestionar un equipo proveniente de diferentes entidades y por lo tanto culturas. “No tendré ningún problema. Todos provenimos de distintos sitios”, recuerda.

Ahora, este banquero que un día se extrañó porque la prensa le trató de usted (fue el día en el que dejaba Bankinter) tendrá que volver a mudar de su ya ex despacho de Barclays al de Sareb su colección de reproducciones de farolillos de estaciones de trenes españolas. “Los colecciono desde hace muchos años, y siempre me los llevo de un despacho a otro”, explica.

Echegoyen seguro que nunca se habrá sentido tan vigilado como lo estará con sus nuevas funciones. Gobierno, Banco de España, bancos, analistas, expertos y suervisores internacionales, entre los que destaca el FMI, e incluso las inmobiliarias, no apartarán sus ojos de la trayectoria de Sareb. Serán 14 años (la vida de Sareb es de 15 años a contar desde el pasado ejercicio) en los que tendrá que dar salida a todos los excesos inversionistas sin control cometidos en el sector inmobiliario durante la década de los años 80, 90 y gran parte de la de la del 2000.

Eso sí. Ya no tendrá que pasear casi todos los días su troler negro de un edificio a otro o de un aeropuerto a otro para realizar su trabajo.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624600/s/37aa8f55/sc/42/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C0A20C280Cmercados0C13936113370I7333660Bhtml/story01.htm