Dividendo de Abengoa, ¿quedarse con acciones, cobrar o vender los derechos?

Echa a andar el proceso de retribución al accionista de Abengoa del pasado ejercicio, que al igual que sucede con otras compañías se realiza mediante el formato de scrip dividend, introducido por Santander en 2009. Esta fórmula flexible de pago del dividendo da tres opciones al accionista: quedarse con nuevas opciones correspondientes a una ampliación de capital con cargo a reservas de la empresa, vender los derechos a Abengoa a 0,111 euros o venderlos en el mercado.

A cada acción de Abengoa que tuviera el inversor a cierre de sesión de ayer le corresponde un derecho. Serán necesarios 39 derechos para recibir una nueva acción de clase A y 33 derechos para una acción de clase B. La diferencia entre estos dos tipos de títulos responde a los derechos de voto. Una acción de clase A de Abengoa tiene cien derechos de voto en la Junta de Accionistas de la compañía y una acción de clase B, un voto. Pero los derechos para cobrar el dividendo son los mismos.

Ayer empezaron a cotizar los derechos para adquirir nuevas acciones. Los accionistas que no comuniquen nada a la compañía, recibirán las nuevas acciones, lo que supone una dilución de su participación al llevar a cabo la empresa una ampliación de capital. En el caso de quienes decidan recibir nuevas acciones, la tributación se diferirá hasta el momento de venta y bajará el precio medio de compra del accionista. Por ejemplo, si un inversor compró 100 acciones por 1.000 euros y ahora recibe 10 títulos nuevos, su precio medio de compra baja desde 10 euros (1.000 euros/100 acciones) hasta 9,09 euros (1.000 euros (110 acciones). El 2 de mayo, comenzarán a cotizar en el mercado estas nuevas acciones.

El inversor también puede decidir vender a Abengoa esos derechos, lo más parecido al cobro en efectivo del dividendo. Los accionistas de la compañía tienen hasta el 15 de abril para solicitar a la empresa el pago del dividendo. Tanto para las acciones de clase A como para las de clase B, el precio al que se compromete Abengoa a comprar los derechos es 0,111 euros. Los accionistas que adopten esta decisión cobrarán el dividendo el 25 de abril. Desde el punto de vista del tratamiento fiscal, cobrar el dividendo implica una retención del 21%, con los primeros 1.500 euros exentos de tributar. Las cuentas se ajustarán en el Impuesto sobre la Renta (IRPF) del presente ejercicio.

Una tercera opción es vender en Bolsa los derechos que hoy comienzan a cotizar y cuyo periodo de contratación en los mercados termina el 23 de abril, según informa la empresa en el hecho relevante remitido a la CNMV. En función de cómo coticen estos derechos en el mercado, al accionista le resultará más rentable revender los derechos a Abengoa o hacerlo en Bolsa. En las primeras horas de la cotización, los derechos de las acciones de clase A cotizan a 0,111 euros, es decir, el mismo precio al que se compromete a comprarlos la empresa. Los derechos de las acciones de clase B se compran a 0,10 euros, por debajo de lo que paga por ellas Abengoa, por lo que lo más rentable sería cobrar en efectivo el dividendo.

En este caso, el pago fiscal también se aplaza hasta el momento de la venta. Así, si se adquirieron las acciones a 10 euros y se venden los derechos a 0,1 euros, en el momento de deshacerse de las acciones las plusvalías se calcularán sobre un precio de compra de 9,9 euros (10-0,1 euros).

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