Claves del ‘scrip dividend’ de BBVA y Repsol

Ya se negocian en el mercado los derechos de asignación gratuita de los accionistas de BBVA y Repsol en sendas ampliaciones de capital con las que las compañías retribuyen a sus accionistas mediante la fórmula del scrip dividend. Esta consiste en emitir títulos nuevos con el matiz de que la cotizada se compromete a comprar los derechos a un precio determinado.

Mediante esta fórmula, los inversores pueden optar por tres opciones: quedarse con nuevas acciones, vender los derechos en el mercado o cobrar el dividendo en efectivo;en realidad, revender a las empresas los derechos al precio al que se ha comprometido a comprar.

En el caso de BBVA, los accionistas de la entidad recibirán un derecho por cada título. Para recibir una nueva acción serán necesarios 99 derechos. La opción que se aplicará por defecto en caso de que los titulares no comuniquen lo contrario al banco será la de recibir nuevas acciones, lo que implica diluir la participación de los inversores en el capital de la entidad. Esas nuevas acciones empezarán a cotizar el 16 de enero.

La segunda alternativa es vender los derechos en el mercado, donde cotizarán hasta el 7 de enero. Esta opción será más o menos rentable que cobrar en efectivo en función de la cotización de los derechos en el mercado. Los titulares de acciones de BBVA que quieran cobrar en efectivo el dividendo deberán comunicar su decisión al banco el 31 de diciembre como muy tarde. La entidad presidida por Francisco González se compromete a pagar 0,08 euros por derecho. El 12 de enero recibirán el pago. El miércoles en Bolsa, los derechos concluyeron a 0,081 euros.

El calendario es muy similar en el caso de Repsol, aunque lógicamente cambia el número de derechos necesarios para obtener una nueva acción en el proceso de retribución al accionista mediante el scrip dividend y el compromiso de pago de la empresa. Cada acción de Repsol otorgará un derecho y para recibir un nuevo título en la ampliación de capital de la compañía presidida por Antonio Brufau serán necesarios 34 derechos. Es decir, 34 acciones nuevas. El 16 de enero comenzarán a cotizar los nuevos títulos.

Quedan otras dos alternativas para los accionistas de Repsol: revender los derechos a la compañía o venderlos en el mercado. En este caso, la petrolera se compromete a pagar a sus accionistas 0,472 euros por derecho. El miércoles en el mercado, los derechos finalizaron a 0,461 euros cada uno de ellos. La fecha tope para pedir el pago a Repsol es el 31 de diciembre y el pago se hará el 13 de enero de 2015. Los derechos de la compañía petrolera cotizarán hasta el 8 de enero.

Cambios fiscales

Los accionistas de BBVA y de Repsol deben tener en cuenta también que estas tres vías del scrip dividend tienen un tratamiento fiscal diferente. Así, quienes opten por quedarse con nuevas acciones verán diferida hasta el momento de la venta la tributación. Si un inversor destinó 1.000 euros a comprar 100 acciones y ahora recibe 10 títulos nuevos, bajará su precio medio de compra desde 10 euros (1.000 euros/100 acciones), hasta 9,09 euros (1.000 euros/110 acciones). En caso de que los derechos se vendan en Bolsa, se rebaja el precio de compra.

Es reseñable que el 1 de enero entran en vigor los cambios que introduce la reforma fiscal. Los inversores que opten por el cobro del dividendo verán eliminada la exención a los primeros 1.500 euros que existía hasta ahora. En cambio, bajarán los tipos a los que tributen. Estos pasarán del 21% actual al 20% para los dividendos cobrados hasta los primeros 6.000 euros en 2015 y al 19% en 2016; del 25% al 22% a partir de los 6.000 euros siguientes hasta los 50.000 en 2015 y al 21% en 2016, y del 27% al 24% a partir de los 50.000 euros y el 23% en el siguiente año.

En un principio estaba previsto que la venta de estos en el mercado tributara como ganancia patrimonial y que sufrieran una retención del 19%. En la práctica se igualan al tratamiento fiscal de los dividendos, a los que se le aplica la misma retención. La gran novedad, sin embargo, es que esto no se aplicará hasta el 1 de enero de 2017. Hasta entonces, vender los derechos en Bolsa aplazará la factura fiscal hasta la venta de las acciones.

Estos procesos, a través de los que las empresas se ahorran parte de lo que les supondría pagar el dividendo totalmente en efectivo, se fundamentan a través de una ampliación de capital.

En el caso de BBVA, el banco podría llegar a ampliar su capital en 62,33 millones de acciones, con un importe total de 30,54 millones de euros, puesto que el valor nominal de los títulos será de 49 céntimos. Por su parte, Repsol podría emitir un máximo de 39,71 millones de acciones por un valor de 39,71 millones de euros.

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