Un viaje global entre Madrid y Barcelona

Entre Barcelona y Madrid triangulando con Sevilla desarrolla su actividad Marimón Abogados desde 1931, “un despacho que fundó mi abuelo y continuó mi padre, pero que hoy ya no puede considerarse familiar”, dice Antonio Marimón, tercero en la saga, flanqueado por el socio de Madrid, Santiago Díaz. Una firma en controlada expansión –prudencia es un término de presencia frecuente en el relato de Marimón– que, “de origen catalán”, siempre tuvo lazos en Madrid a través de lo que denomina “una oficina de representación”.

Hace unos años decidieron con mucho seny dar un paso adelante y pasar de esa plataforma de apoyo en la capital a tener una presencia propia y con capacidad de competir. “Tuvimos la fortuna de coincidir en este momento con Santiago Díaz y otros socios que han desarrollado este proyecto de expansión”. Un “conocimiento personal” previo hizo posible, según Díaz, un “sencillo encaje” que en 2011 se materializó en este proyecto expansivo.

Con envidiable buen humor teniendo en cuenta que Antonio Marimón ha llegado hace unas horas de un viaje de miles de kilómetros pasando por cinco aeropuertos, ambos socios insisten en ofrecer una visión de negocio legal muy interrelacionada en la “que todos nos preocupamos por el desarrollo de todas las oficinas, porque el despacho es uno”.

Marimón, desde sus orígenes, tuvo muy clara su vocación por desarrollar su actividad desde una perspectiva internacional –la mitad de sus clientes son filiales en España de empresas internacionales con sede en Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Países Bajos o Reino Unido– y por ofrecer un asesoramiento global a la empresa en las diferentes áreas del Derecho. Este perfil de cliente hace que la cuestión idiomática no cree ningún problema, ya que “todos los profesionales de Marimón trabajamos en diferentes idiomas”, explica Santiago Díaz, profesor en Icade y experto en Derecho tributario. Un modelo internacional que se basa “en la colaboración best friends” con reputados despachos europeos y de otros continentes, explica Antonio Marimón.

Especialistas en Derecho de la empresa, en Marimón Abogados han creado un modelo de relación con sus clientes en el espacio internacional, de manera que atienden las necesidades de las diferentes jurisdicciones legales y espacios lingüísticos. Al german desk, que dirige Antonio Marimón, se unen un italian desk y un french desk, por el momento, aunque con “proyectos de ampliación”. Puede que sea esta genética internacional la que les permite mirar los turbulentos debates soberanistas de actualidad con “preocupación, pero siempre con mucho respeto a las opiniones de todos” y, sobre todo, con espíritu constructivo, y también, “sin llegar al optimismo”, observar una cierta mejora en la situación económica que seguramente “se percibe más desde una perspectiva exterior”, detalla Santiago Díaz.

Ilusionados con el desarrollo simultáneo de la oficina de Sevilla, en Marimón son partidarios de “dimensionar el despacho para dar cada día mejor servicio a nuestros clientes”. Una visión, quizá como es su sede en la milla de oro madrileña, accesible y transparente. Una muestra de ese talante son los resultados de 2013, que alcanzaron los 6,3 millones de euros de facturación, y que tiende a ensamblar sensibilidades, orígenes, materias y proyectos con naturalidad.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624601/s/38bc8da9/sc/36/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C0A30C280Ceconomia0C13960A347120I3791330Bhtml/story01.htm