Ucrania se niega a pagar la subida del gas anunciada por Rusia

Ucrania ha querido dejar claro que no pagará el precio de casi 500 dólares por mil metros cúbicos del gas ruso, anunciado esta semana por el consorcio gasístico ruso Gazprom, y que casi duplica el precio anterior de 268 dólares.

De esta manera, Ucrania, que cuenta con una precaria situación económica, se ha visto obligada a iniciar conversaciones de emergencia con sus vecinos europeos con el fin de impulsar otras vías alternativas de importación de gas más baratas provenientes de Occidente.

“La presión política no servirá, el precio de 500 dólares no lo aceptamos”, dijo el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, al inaugurar una sesión parlamentaria. “Este precio es el más alto en el territorio europeo y no es económico, sino un precio político ” , dijo Yatseniuk.

Agregó que Kiev está dispuesta a pagar 268 dólares por mil metros cúbicos del hidrocarburo, tarifa concedida por Moscú a las anteriores autoridades ucranianas.

“Este precio (268 dólares) es aceptable y sopesado, es de mercado. Estamos dispuestos a saldar todas las cuentas por concepto de los anteriores suministros y esperamos la respuesta de Gazprom”, aseveró el jefe del Gabinete. Ucrania acusa a Rusia de la utilización de los aumentos de precios como instrumento de presión económica

Además, ordenó al Gobierno estudiar y prepararse para dos escenarios posibles, el peor de ellos si Rusia “limita o cierra los suministros del gas al territorio ucraniano”.

El Gobierno ucraniano también ha advertido que llevará a Rusia a los tribunales de arbitraje si las conversaciones de gas natural con Moscú no da marcha atrás en una subida de precios, que Kiev ha considerado un acto de “agresión económica”.

Yatseniuk señaló que Ucrania podría realizar importaciones “de reversión” del hidrocarburo ruso a nivel de 20.000 millones de metros cúbicos anuales, a través de Eslovaquia, Polonia y Hungría, lo que, según el jefe del Legislativo, permitiría ahorrar 100-150 dólares de cada mil metros cúbicos.

Gazprom anunció el pasado jueves una subida adicional del precio del gas para Ucrania, que tendrá que pagar a partir de ahora 485,5 dólares por cada mil metros cúbicos del gas ruso.

Anteriormente, Gazprom ya había anunciado un aumento de la tarifa de más del 40 %, hasta los 385 dólares, para el país vecino a partir del segundo trimestre de este año por impagos.

La empresa precisó que “la rebaja de diciembre ya no puede aplicarse” debido al “incumplimiento por la parte ucraniana del pago de las deudas en concepto de los suministros del gas de 2013, y por falta del pago del 100 % de los suministros corrientes”.

El pasado 17 de diciembre, en medio de las multitudinarias protestas populares en toda Ucrania contra Yanukóvich, Moscú asumió el compromiso de socorrer a la deprimida economía ucraniana con la inversión de 15.000 millones de dólares y una rebaja de más de un 30 % del precio del gas que Rusia exporta a Ucrania.

Poco después del vuelco de poder en Kiev, Rusia suspendió la ayuda económica y dejó claro que no aplicaría más la rebaja por el gas

Reacción de la UE

Por su parte, los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) certificaron hoy su “unidad” ante la “amenaza” rusa a la soberanía ucraniana y confirmaron la preparación de más sanciones contra Moscú, pero dejaron claro que la aplicación de nuevas medidas restrictivas dependerá de las acciones de Rusia en adelante.

Recuerdo que permanecemos unidos en nuestra determinación de hacer frente a la amenaza a la soberanía y estabilidad de Ucrania”, destacó la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, en la rueda de prensa al término de la reunión informal de dos días de los ministros de Exteriores de la Unión en Atenas.

Al mismo tiempo, Ashton hizo hincapié en que “estamos preparados para tomar medidas si es necesario y hay trabajos que se están realizando para ello”.

Los líderes europeos decidieron en su cumbre de marzo empezar a preparar una tercera fase de sanciones a Rusia, que afectarían directamente a la economía del país, si Moscú va más allá de la anexión de la región ucraniana de Crimea -no reconocida por la UE- y da otros pasos que supongan la desestabilización del este o el sur del país.

En una primera ronda de medidas restrictivas, la UE decidió suspender la negociación de la liberalización de visados y de un nuevo acuerdo marco con Rusia, en tanto que en la segunda impuso restricciones de viajar a su territorio y congeló los activos de una treintena de rusos y ucranianos relacionados con la amenaza a la soberanía e integridad territorial de Ucrania.

Los ministros comunitarios mostraron en la reunión de Atenas unidad en cuanto a que, por el momento, no están dispuestos a pasar a la fase tres de sanciones a pesar de que no han desistido en su preparación.

“Las sanciones se establecen a medida que se establecen las infracciones”, señaló en unas declaraciones a la prensa el ministro español de Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo.

Según dijo, “depende de Rusia el que no se avance en las sanciones si no sigue escalando, y depende de Rusia que se vayan suavizando esas sanciones si adopta la aptitud contraria, es decir, desescalando y restableciendo el imperio de la ley y la legalidad internacional”.

García-Margallo aludió a la petición esta semana del depuesto presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, de que Crimea regrese a territorio ucraniano, y afirmó en ese sentido que “eso sería una magnífica solución, garantizándose siempre los intereses rusos”.

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