Reaval, garantía y financiación de pymes

´El anteproyecto de Ley de Fomento de la Financiación Empresarial, publicado recientemente por el Gobierno, es una de las piezas fundamentales con las que el Ejecutivo plantea, por una parte, que la financiación llegue a las pequeñas y medianas empresas y, por otra, evitar la quiebra de aquellas empresas viables a través de diferentes mecanismos.

Que la financiación de las pymes sigue siendo uno de los principales problemas de nuestra economía no tiene lugar a dudas. No obstante, en los últimos meses se están observando notables mejoras que, si bien no resuelven el problema de fondo, sí ayudan a mitigar la situación de muchas pymes y autónomos. Por una parte, es un dato esperanzador que el sector financiero haya anunciado que entre sus planes para 2014 está el conceder 20.000 millones de euros más a las pymes. También es una gran noticia que las dificultades que encuentran las pymes a la hora de solicitar un crédito empiezan a aminorar y, en este sentido, no es casual que las entidades financieras españolas prevean un aumento generalizado de la demanda de financiación para los tres primeros meses de este año.

Dentro del paquete de medidas anunciado por el Gobierno, ocupa un papel destacado la mejora del funcionamiento de las sociedades de garantía recíproca, que permitirá a las entidades de crédito o al acreedor reclamar a Cersa a primer requerimiento el riesgo asumido en caso de que la SGR no pueda hacer frente a la cuantía. Con esta medida, el Gobierno pretende reforzar la función de las SGR en un momento en el que su papel es más importante que nunca, haciendo más fluidas sus relaciones con las entidades de crédito. Partiendo de la base de que las SGR cuentan con un coeficiente de solvencia de más del 16%, no parece que la situación antes descrita pueda suceder, pero sí se da un paso más en la confianza y seguridad que otorga el aval de una SGR a la entidad de crédito. Además, para reforzar la solvencia del sistema, las SGR y Cersa poseen agregadamente liquidez y recursos propios de en torno a 1.000 millones, dando cobertura a un riesgo de 5.000 millones.

Adicionalmente, para fortalecer la gestión, profesionalidad y buen gobierno de estas sociedades, se extiende a sus directivos los requisitos de honorabilidad, conocimiento y experiencia propios de las entidades de crédito.

Se trata, en definitiva, de fortalecer aún más el valor de la garantía que presta la SGR a través del aval que esta presta ante la entidad de crédito, con la que garantiza en la mayor parte de los casos el 100% la operación ante la pyme o autónomo.

En muchos casos, contar el aval de una sociedad de garantía recíproca es fundamental para lograr financiación por parte de los bancos y actualmente más de 50.000 empresas y autónomos se están beneficiando de estos avales. En esta misma línea, un estudio encargado por Cesgar y realizado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) matiza que el 70% de las operaciones avaladas por SGR no hubiesen conseguido la financiación solicitada si la operación no contara con su aval. Y es que el motivo más frecuente por el que se deniegan las solicitudes es la falta de aval que garantice la devolución de los fondos en caso de incumplimiento y precisamente ahí es donde el aval de la SGR cobra una gran relevancia.

Estamos en un momento en donde las principales entidades de crédito de nuestro país se han vuelto a centrar en las pymes de cara a ampliar su actividad. Hemos visto cómo se han abierto puertas que antes permanecían cerradas, una predisposición mucho mayor en los últimos meses a financiar a pymes y, en definitiva, un mayor acceso a la financiación por parte de las mismas. Sin duda, las entidades de crédito valoran cada día más el valor de la garantía que presta la SGR, que se traduce en notables ventajas para las mismas: es un aval líquido y a primer requerimiento, no requiere dotación de provisiones y conlleva menores costes de transformación y fidelización de clientes. No es de extrañar, por tanto, que en estos momentos la mayor parte de las entidades de crédito han visto en las SGR a un aliado perfecto para facilitar la financiación a las pymes en esta nueva estrategia últimamente contemplada.

Es necesario destacar también que, en el nuevo escenario que surge tras la reforma financiera que se ha abordado, y para apuntalar las mejoras en cuanto al acceso a la financiación, las SGR están jugando ya un papel mucho más importante que el que tenían recientemente. Sin duda alguna, el trabajo llevado a cabo por el Gobierno a través de Cersa empieza a dar sus frutos. Recordemos en este punto el esfuerzo llevado a cabo por el Ejecutivo a la hora de ampliar las coberturas de las SGR, lo que ha permitido a estas ampliar a su vez el importe destinado a pymes.

En este nuevo contexto, es muy necesario llevar a cabo una mayor articulación y colaboración del sistema de garantía recíproca con las líneas del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y otros organismos similares del Estado, como el ICO, que desde 2012 ha puesto a disposición de las pymes una línea ICO-Garantía SGR. El objetivo es, en última instancia, hacer que la pyme consiga financiación más ágilmente y en mejores condiciones financieras.

Creemos que se están dando pasos positivos para que el nuevo panorama financiero que está surgiendo tenga en las SGR a uno de sus principales protagonistas. Esto será un síntoma inequívoco de que uno de los principales problemas de nuestra economía, como es el acceso a la financiación de las pymes, deja de serlo.

Juan Manuel Santos-Suárez es Presidente de Avalmadrid

Ana Vizcaíno Ochoa es Consejera Delegada de Cersa

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