Rajoy y Cataluña

            Seguí en directo la comparecencia ayer de Rajoy en La Moncloa para hablar de lo que él calificó un “simulacro electoral” del 9-N en Cataluña. Una comparecencia que llevó a cabo tarde, pues tenía que haberlo hecho antes.

            Desde el primer momento,  ante las amenazas de Artur Mas de convocar un referéndum sobre la independencia de Cataluña, pensé que se produciría lo que se ha producido: Rajoy se opondría intentando dar la imagen de que todo está controlado legalmente, pero finalmente habría una votación ilegal. Es lo que se ha producido. Probablemente, Rajoy no conoce bien Cataluña ni los afanes de los independentistas, y le parece que todo se resuelve desde un despacho. Craso error.

            Artur Mas ha sido desleal, ha desobedecido al Tribunal Constitucional, pero ha llevado a cabo la votación, que evidentemente no tiene valor jurídico, pero sí es un hecho real, de una gravedad que no se puede minusvalorar.

            La Generalitat de Cataluña se ha gastado 9 millones de euros en el 9-N, no había interventores, ni listas aprobadas – hay testigos de que algunos votaron varias veces -, se dejaba votar a los mayores de 16 años y a los extranjeros con tres años de residencia en Cataluña. Se ha saltado a la torera toda la Ley, con mayúscula.

            El 9-N inquieta en Cataluña, en el resto de España y en el extranjero. Es un síntoma evidente de inestabilidad política. ¿Por qué no va a convocar una votación en sentido independentista otra comunidad autónoma, si se ha comprobado que se puede hacer?

            Un Artur Mas crecido y asumiendo toda la responsabilidad, y un Rajoy que en la comparecencia se agarró a que no tiene validez algo ilegal, lo cual es evidente. Pero Mas ha logrado su objetivo, y Rajoy aparece ante el resto de los españoles como un presidente del Gobierno débil, que ha permitido semejante atentado contra el Estado del Derecho. Es un motivo más por el muchos piensan que Rajoy ya no puede presentarse a las elecciones de 2015.

            Rajoy intenta implicar a todos con el problema catalán, a la vez que insiste en que él todo lo ha hecho bien, con mesura  y proporcionalidad. Mientras tanto, en Cataluña se infringe el Derecho reiteradamente, desde hace años, y desde Madrid no se actúa, como es el caso de la vigente Ley de Educación, que en Cataluña no se aplica. Se ha permitido la insumisión permanente, y ahora ha brotado el 9-N, sin que Rajoy haya logrado impedirlo.

            Por otra parte, Rajoy ha invitado al PSOE a que defina cómo sería el Estado Federal que propugna, y cómo se financiaría. A la vez, se ofrece a dialogar con Mas y estudiar una reforma de la Constitución. ¿Pero en qué propone Rajoy reformar la Constitución? Achaca al PSOE de vaguedad, pero él mismo ofrece un diálogo a Mas para valorar cambios en la Constitución. Vista la debilidad de Rajoy, entre los españoles crece la inseguridad, y también en el seno del PP y de otros partidos políticos.

            Simplemente, Rajoy ha sido incapaz de evitar el “simulacro electoral” del 9-N, y es algo muy grave.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/opinion/tribuna_libre/Rajoy-Cataluna_0_2380561954.html