Por la boca… Alcaldes transparentes

Con la ley de transparencia, cualquiera se puede enterar de lo que oficialmente cobran los alcaldes. Con las hemerotecas a mano, el mismo cualquiera puede recordar lo que, en campaña electoral, decían los candidatos que iban a cobrar. Y las cuentas empiezan a no cuadrar o a cuadrar por el lado oscuro. Es lo que tiene de cuento la transparencia y lo que tienen de peligro las hemerotecas.

Entre lo que dijeron que iban a cobrar, lo que realmente cobran, lo que se gastan en donaciones, lo que se ahorran con eso de los coches, los despachos, los teléfonos, las dietas y las comidas y la cosa de la transparencia, la verdad es que nos enteramos de poco. Y es que, como son tan transparentes, a veces, ni se les ve.

Las cuentas empiezan a no cuadrar porque algunos de los individuos e individuas con la vara de mando se han pasado varios pueblos, pueblos que llegan hasta doblar la cifra prometida en campaña.

Pero hay una forma de cuadrar las cuentas: las donaciones. Altruistas ellos, la diferencia entre lo que dijeron que iban a cobrar y lo que realmente cobran, lo donan. En algunos casos se ignoran los donados y en otros se sabe que son sus respectivas formaciones políticas que, en los casos de Madrid, Barcelona, Zaragoza, La Coruña, Valencia o Cádiz, siempre pertenecen, o son afines, a la formación de los ‘asistentes’ pagados en ‘negro’, de las becas fantasma, de las subvenciones camufladas y hasta de los pisos generadores de euros. Casualidad.

Y estaría bien eso de las donaciones -que siempre demuestran desprendimiento, generosidad y buen corazón- si no fuera porque no dejan de ser una forma –como mínimo camuflada- de subvención a las arcas de sus partidos y una subvención que pagan a ese partido, lo quieran o no, los ciudadanos de los respectivos municipios.

Cobren lo que tengan que cobrar o lo que les hayan permitido sus corporaciones. Cobren lo que dijeron en campaña, ni un euro más, y no se dediquen a hinchar las arcas de sus formaciones con dineros que son de todos.

O, en el peor de los casos, vayan esas donaciones a instituciones lejos de los partidos políticos y que no sean tan, tan, tan, tan transparentes que ni siquiera las veamos.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/opinion/tribuna_libre/alcaldes-transparentes_0_2937906183.html