Mindfulness para tu trabajo

Me gustaría explicar brevemente y con palabras sencillas, qué es Mindfulness y en qué puede beneficiar a la persona, en especial en su trabajo. Mindfulness es un conjunto de ideas y prácticas que conforman una filosofía de vida. Es un modo de vivir la vida cuyo propósito es el bienestar de la persona. Estas ideas provienen de prácticas orientales milenarias – se remonta a hace 2600 años – y se han adaptado para el resto del mundo occidental en un conjunto que se ha denominado Mindfulness.

Mindfulness no tiene nada que ver con religiones ni prácticas esotéricas. Se ha comprobado y validado ampliamente, mediante investigaciones científicas de las más prestigiosas universidades, que Mindfulness beneficia a personas con diferentes problemas: Estrés, depresión, adicciones, etc.

Podemos definir Mindfulness como atención, consciencia plena del presente con aceptación, sin juzgar. Basado en valores como no dañar a ninguna criatura, no agredir ni mentir, se pretende que vivamos plenamente cada instante, sin poner el piloto automático, sin poner etiquetas ni juzgar.

Dentro de esta filosofía de vida, hay algunas ideas que pueden aportar más beneficios para el estilo de vida de un trabajador. La primera que me gustaría resaltar es “ser en lugar de hacer”. Muchas veces buscamos nuestra valía y nuestro éxito en los logros que conseguimos y en nuestra capacidad de hacer cada vez más cosas. Es importante que desplacemos nuestra consciencia hacia el “ser” y nos valoremos por lo que somos, más que por lo que hacemos. De esta manera, no nos importará dedicarnos tiempo a nosotros mismos, a cultivar y practicar nuestra atención sin que nos parezca una pérdida de tiempo.

Otra idea de Mindfulness que puede ayudar mucho a un trabajador es la de “atención al presente”. Muchas veces vivimos anclados en el pasado, en conseguir que nuestra empresa no se desvíe de una filosofía que fue buena y la condujo al éxito hace años. Otras veces, vivimos preocupados por el futuro, por la cantidad de desgracias que pueden sobrevenir, la mayoría de las cuales nunca llegan a ocurrir. Mientras tanto, nos estamos perdiendo el presente, lo que de verdad acontece, y lo abordamos con el piloto automático, sin atención. Mindfulness ayuda a poner consciencia y atención en todo lo que hacemos. Gracias a ello, nos daremos cuenta de la cantidad de pequeñas cosas agradables que suceden cada día. Ese coger a tu hijo en brazos, ese favor que le hacemos a un compañero nuestro que le provoca una sonrisa de placer. Incluso el café que tomamos en el desayuno con una sencilla tostada de pan crujiente, aderezado con un poco de aceite de oliva virgen.

Para bajar al plano práctico, recomendaré uno de los ejercicios más conocidos de Mindfulness, que puede realizarse en cualquier momento sin ningún material especial, sólo necesitamos nuestra respiración y ésta viaja con nosotros en todo momento, ¿o no? Se llama la meditación de la respiración. Es bueno saber que no hay ningún objetivo que conseguir al hacer el ejercicio, no se trata de relajarse, todo aquello que vivamos al hacerlo ya es bueno, sea lo que sea.

Nos sentaremos en una silla, con la espalda erguida, en posición digna. Los brazos relajados sobre las piernas. Cerraremos los ojos. Entonces fijaremos nuestra atención en la respiración, en las sensaciones que nos produce, ya sea en la nariz, en las vías respiratorias, en el tórax al henchirse, etc. No hemos de forzar el ritmo de la respiración, si no permitir aquel que sea en cada momento.  Cada vez que nos demos cuenta de que nuestra atención no está en la respiración si no en cualquier otra idea, dejaremos ir esa idea como fluyendo en un río y, con cariño, traeremos de vuelta nuestra atención sobre la respiración. Así una y otra vez. Así permaneceremos unos 20 minutos, hasta que suene una alarma u otro método que previamente hayamos previsto. Una vez finalice el tiempo previsto, saldremos de nuestra concentración, abriremos los ojos, flexionamos los brazos para recobrar la tensión y ya estamos listos.

Las ideas de Mindfulness se van aprendiendo y practicando con tiempo y paciencia, aceptando nuestro avance y trayéndonos de vuelta, cariñosamente, al camino de la atención cuando nos desviamos.

En Conectia Psicología ofrecemos cursos de Mindfulness, tanto en nuestra sede como a domicilio en tu propia empresa. Estos cursos son adaptables a cada empresa y pueden ofrecerse tanto al equipo directivo como al resto de trabajadores. Se trata de cursos dinámicos y participativos, enfocados a la práctica. También tenemos cursos de técnicas de gestión del estrés laboral, donde podrás aprender a manejar el estrés de tu puesto de trabajo.

Puedes contactar con nosotros en www.conectia-psicologia.es o llamando al 674241513 y te ayudaremos con temas relacionados con este artículo o con otros problemas que quieras resolver.

Acerca del autor:

Emilio José Núñez Martín. Licenciado en Ciencias Físicas y Psicología. He trabajado muchos años en consultoría informática.

También he trabajado en diversas empresas del grupo Accenture, por lo que conozco el estilo de vida y los problemas que afrontan los empleados de una empresa muy competitiva y con un alto nivel de estrés en su trabajo diario.

Mi verdadera vocación es la psicología. Para esto me he preparado los últimos quince años, obteniendo la licenciatura en Psicología con especialidad en Clínica. También he tenido formación en técnicas Mindfulness, meditación y gestión de las emociones.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/la_buena_vida/cuidate/Mindfulness-trabajo_0_2922307746.html