Me gustaría llevar el código ético a toda la CEOE

A Juan Rosell (Barcelona, 1957) le gusta imprimirse todos los documentos de trabajo. Por eso, su mesa del despacho en la mítica sede patronal de Diego de León, 50 es un mar de papeles amontonados por todos los sitios. Sin embargo, él es un hombre tranquilo y no parece excesivamente preocupado por si será o no reelegido en el cargo, en las elecciones que celebrará la gran patronal el próximo 17 de diciembre y en las que tendrá como rival al presidente de Cepyme, Antonio Garamendi. Quizás esa falta de preocupación le viene porque, según asegura, va a ser reelegido líder de los empresarios españoles.

Pregunta. En el peor de los casos, ¿tienen ya los votos suficientes para ganar las elecciones?

Respuesta. Se irá viendo en los próximos días, cuando las distintas organizaciones vayan haciendo público a quién apoyan… acabo de recibir el apoyo de Valencia y Extremadura, también de Fomento del Trabajo. Probablemente, en los próximos días otras regiones importantes anuncien que me apoyan;ayer mismo lo hizo Aragón. También se han posicionado a mi favor el automóvil, sus proveedores y el metal de Barcelona.

“En Cataluña hay un problema que debemos encauzar entre todos. No solo en clave catalana, el resto de España debe opinar”

P. Pero el voto es secreto… ¿Espera sorpresas?

R. No, eso es muy difícil. Cuando hay organizaciones que se manifiestan de forma unánime en apoyo de uno u otro candidato, normalmente lo respaldan. Es muy difícil que el voto final sea contrario a lo dicho públicamente por la organización a la que representan.

P. Entonces, ¿piensa ganar las elecciones?

R. Claro. Si no, no me hubiese presentado. Tenía dudas y planteamientos personales de si tenía que seguir o no y al final la conclusión ha sido que si lo tengo medianamente bien para continuar me pongo a ello, de lo contrario no lo hubiese hecho. Además, creo que he hecho un trabajo que aún está a mitad de camino. Será al final del siguiente mandato cuando lo tenga acabado. Creo que ha sido bueno limitar a dos los mandatos, porque así se pueden hacer las cosas, y en el segundo mandato siempre hay más libertad que en el primero. No tienes el inconveniente de tenerte que volver a presentar y puedes hacer las cosas que en un primero no has tenido la osadía de hacer.

P. ¿Qué cosas que no ha tenido la osadía de hacer y hará si gana?

R. Intensificar la transparencia de las organizaciones. También es muy importante mejorar nuestra presencia internacional, la formación y la I+D son las otras claves de las necesidades de las compañías españolas. Esto es lo que interesa a las empresas y CEOE no puede estar de espaldas a lo que quieren.

P. Una de sus principales aportaciones ha sido el código ético, que solo afecta a la cúpula de CEOE; pero en las organizaciones sigue habiendo cargos sospechosos de corrupción…

R. En CEOE, ninguno. Hemos hecho un código ético para CEOE. En este momento no lo obligamos, pero en el futuro quizás tendremos que extenderlo a todas las organizaciones y decir: para estar en CEOE tiene que cumplir el código ético, la transparencia, y las auditorías públicas y colgadas de la web. En la Confederación lo hemos hecho, hemos subido todos los escalones posibles en transparencia del presidente, al que se le exige lo máximo, y también a todos y cada uno de los ejecutivos de CEOE.

Sin embargo, hasta ahora no hemos podido aplicar este código ético a los miembros de la junta directiva porque están nombrados por las organizaciones y son ellas las que tienen que decidir sobre sus problemas. Me gustaría hacer el código obligatorio en todas las patronales de CEOE, lo que pasa es que en cuando preguntas en la junta directiva, el 97% está de acuerdo con aplicárselo al presidente y solo un tercio en extenderlo a todas las organizaciones. Y yo no elijo a quién me envían las organizaciones, a mí me mandan el que me mandan.

P. Según su rival, los empresarios se quejan ante la falta de servicios que presta CEOE a las empresas.

Buen resultado para las mutuas y la formación

Dos de las cuestiones por las que se ha criticado más la gestión de Juan Rosell en las últimas juntas directivas son el papel de CEOE en la negociación de la Ley de Mutuas y del nuevo sistema de formación. Sin embargo, el líder patronal se defiende de forma tajante. “Cuando termine su tramitación, la Ley de Mutuas quedará bien: recuperarán parte de sus excedentes; los miembros de las juntas directivas no responderán con su patrimonio,y los excedentes del bonus-malus revertirán en las empresas”.

Respecto al sistema formativo, Rosell admite que CEOE ha tenido “montones de escándalos con este dinero”. Pero espera una propuesta del Ministerio de Empleo en próximas semanas favorable a las demandas empresariales. Mientras tanto, las patronales están alegando los proyectos formativos de 2014 que les han rechazado. “Esto ha ocurrido porque muchas patronales no cumplían con el nuevo reglamento. Se han despistado e intentamos arreglar ese despiste”.

R. CEOE es una confederación y tiene que ver en qué temas nos tenemos que meter y en cuáles no, porque ya hay organizaciones sectoriales y territoriales que dan buena parte de estos servicios. En este tiempo hemos implementado nuestra presencia en temas de formación y en asuntos internacionales. En los últimos meses, todos los mandatarios internacionales que han visitado España han pasado por CEOE. Ahí buscamos las conexiones de interés para las empresas.

P. Si gana las elecciones, ¿integrará a su rival, Antonio Garamendi?

R. Si la vez pasada lo hice [integrando a Santiago Herrero], ¿por qué no lo voy a hacer ahora? Pero no está decidido, también hay que ver lo que pasa en las próximas semanas y en función de cómo se desarrolle todo [el proceso electoral] se tomará una decisión u otra.

P. Pero si decide no integrar a Garamendi en su equipo y él toma la decisión de quedarse al frente de Cepyme, ¿teme un mandato complicado por la oposición interna?

R. Es importante que si queremos hacer las cosas bien, si se llega a la presidencia de algo tan importante como Cepyme como ha llegado él, por la dimisión de Jesús Terciado a los meses de ser reelegido, tendría que dejar rienda suelta a la organización para que opinara sobre su permanencia. Sería lógico que después de las elecciones en CEOE se abrieran las puertas de Cepyme y él mismo se preguntara: ¿es correcto que yo continúe aquí sin elecciones o no? Ya entraremos en ese debate.

P. Existe la sensación de que durante la crisis a CEOE le ha pasado lo que a los sindicatos, que han perdido pulso representativo frente a la sociedad…

R. ¿Sí?, ¿en qué? Es una equivocación.

P. Un ejemplo es la creación del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC) que reúne a las grandes empresas como vía alternativa de comunicación o reivindicación de intereses.

R. Es sanísimo que existan estos organismos. Respecto al Consejo Empresarial de la Competitividad, es lógico que un grupo de empresas grandes se reúna y hagan lo que tengan que hacer. Todas y cada una de esas empresas están en CEOE directa o indirectamente. Y nosotros, con el CEC, hacemos constantemente actos y estamos en perfecta sintonía. Y con el presidente, César Alierta, nos hemos reunido para decir que somos cosas distintas, pero complementarias. Lo mismo se podría decir con otras organizaciones con las que tenemos una relación estrecha, como la APD o el Círculo de Empresarios. Cada uno tiene su ámbito, pero no estamos en competencia.

P. Otro ejemplo podría ser el relanzamiento de la Cámara de España por parte del Gobierno, con el que da la impresión de que se segmenta aún más la representatividad empresarial…

R. Con las Cámaras de Comercio hemos tenido una muy buena relación durante estos cuatro años. Hemos hecho muchos actos y salido al exterior conjuntamente. He estado siempre de acuerdo con el anterior presidente del Consejo Superior de Cámaras, Manuel Teruel, y con el nuevo todavía habrá menos problemas, porque a José Luis Bonet le conozco de toda la vida. Lo único que le he dicho es que veamos cómo podemos hacer las cosas conjuntamente. Hay cosas que cada uno por sí solo no podemos hacer, por tanto la colaboración público-privada en la representación empresarial es absolutamente imprescindible y a eso estamos abiertos.

“No se ha planteado que el CEC o la Cámara de España vayan a estar presentes en CEOE. Hay muchos bulos”

Y respecto a los otros temas, si no se ocupa CEOE de todos y cada uno de los temas legislativos de todo tipo: laboral, fiscal, medioambiental, etc., ¿quién se ocupa? ¿En qué ley económica no está metida CEOE? Y cuando el Gobierno hace reuniones con los distintos Gobiernos, cuando va a Portugal, Alemania, Francia o Estados Unidos, ¿a quién se lleva el Ejecutivo? A CEOE. Esto es una prueba evidente de que no hay pérdida de protagonismo de CEOE en todos estos viajes de Estado. Si me aportaran algún dato, como que nos han dejado de lado en algún tema concreto, podríamos hablar de pérdida de protagonismo. Yo aporto datos y los demás no aportan absolutamente ningún dato.

P. Pero en la futura estructura de CEOE, ¿estará representado como tal el CEC o la nueva Cámara de España?

R. Esto no está planteado. Ni por su parte ni por la nuestra, aunque se haya publicado. Se dicen mil cosas. En este momento, lo que hay es una propuesta de colaboración por parte del CEC, y con las Cámaras. Ya iremos viendo cómo y de qué manera. Lo único que está claro es cuáles son los órganos de Gobierno de CEOE: la asamblea, la junta directiva y el comité ejecutivo. Pero, además, en CEOE existe también una Comisión Permanente a iniciativa del presidente que veremos quién la compone. Es un tema abierto para el futuro. Ahí, posibilidades, todas. Pero con esto hay muchos bulos.

P. Otro de los grandes reproches que se le han hecho desde algunas instancias es haber sido demasiado tibio con la cuestión catalana. ¿Cree que debería haber tenido un posicionamiento más firme?

R. En absoluto. He dicho lo que tenía que decir. Soy de Barcelona, catalán, español y europeo y de ninguna de las cuatro condiciones voy a renegar. En Cataluña hay un problema de malestar económico y social que debemos encauzar entre todos. No solamente en clave catalana, también el resto de España tiene que opinar. No se puede dar una solución a medida de Cataluña exclusivamente, sino una que nos vaya bien a todos.

P. Más allá de las críticas hacia usted por su posición ante el independentismo, también se han extendido esas críticas al empresariado catalán.

R. ¿Quién hace esa crítica? Los empresarios catalanes son igual que la sociedad catalana en su conjunto. Y cada empresa, en función de sus posibilidades, hace lo que puede:unos lo expresan públicamente y otros no. Pero tenemos que respetar a todos. En este momento no hay demasiadas empresas catalanas que quieran hablar de este tema, porque, al fin y al cabo, tampoco hay nada concreto sobre lo que posicionarse. Cuando lo haya, se posicionarán.

P. En cualquier caso, ¿se ha detectado en CEOE algún freno a las inversiones por el problema catalán o, por ejemplo, por el auge de Podemos en el mapa político?

R. Antes del verano no había ninguna pregunta sobre el tema catalán ni por Podemos, ahora sí. Ahora empieza a haber preguntas. En la cumbre reciente de patronales europeas me han preguntado por los dos asuntos. Sobre Podemos, en clave europea, porque en todos los países han aparecido formaciones similares. Pero frenos a la inversión por estas causas no conozco ninguno; aunque alguno habrá.

P. Para finalizar, ¿se arrepiente de los apoyos recibidos por Arturo Fernández y Jesús Terciado, ambos fuera de CEOE por estar salpicados por escándalos de corrupción?

R. Me siento orgulloso de todos y cada uno de los apoyos que he tenido de todas las organizaciones. Que han tenido problemas puntuales es verdad, y en sus organizaciones, que son independientes, han tomado sus decisiones y lo único que puedo hacer es respetarlas.

“Aún hay que ser precavidos con los salarios”

P El próximo pacto con los sindicatos, ¿consagrará otros tres años de moderación salarial?

R No hemos puesto cifras. Ni ellos ni nosotros. Solo tenemos lo que se está pactando en las empresas, que es un 0,6%. Con una inflación del 0%, todo por encima de eso es ganancia de poder adquisitivo. Dicho esto, ya hay empresas y sectores que pueden pagar más y eso se puede poner en el acuerdo. Se podría hacer un planteamiento para el primer año, y si las cosas van mucho mejor, otro para el segundo y, si hay, el tercero. A todos nos gustaría dar un pasito más, pero hay que ser precavidos.

P Usted ha visto con buenos ojos la reforma laboral, la fiscal, la de las pensiones, la del sistema financiero… pero, ¿qué reforma queda por hacer?

R La simplificación legislativa, sin duda. Pero en el ámbito europeo, no solo español. Los empresarios estamos convencidos de que Europa debe reducir su legislación; ha de hacerla mejor, más solvente, más potente, más fuerte, menos interpretativa y no cambiarla cada cinco minutos.

P Entonces, ¿cree que la legislación laboral es ya la adecuada?

R La reforma laboral ha ido en la buena dirección; las empresas ya tienen muchas herramientas de flexibilidad, pero tendremos que hacer muchas más dependiendo de cómo vengan los próximos años. A ver si somos capaces de que en los próximos 20 o 30 años los fijos y los temporales tengan los mismos derechos. Además, las normas no son aún lo suficientemente concretas. Al juez hay que decirle cuáles son las leyes y no dejarle siempre la patata caliente y que las interprete.

P¿Han detectado algún parón en la economía?

R No. Acabo de estar en Roma en una reunión de patronales europeas y allí lo que me decían es que están hasta sorprendidos de la evolución económica de España.

P ¿Y son los empresarios partidarios de que el BCE compre deuda pública?

R Queremos que el BCE actúe cuando hay situación de incendio, porque no solo de inflación vive el hombre. Ahora ha cambiado, pero antes solo pensaba en el 2% de IPC y lo demás no le importaba.

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