Las falacias de los catalanes

Hace unos meses que me mude a Barcelona para finalizar mis estudios superiores. En un primer momento, era reacio por el tema de la lengua, la independencia, la “marginación” que sufren los españoles que vienen a Cataluña incrementada más aun si eres andaluz y todos esos tópicos que ahora se han puesto de moda.

Cuál fue mi sorpresa cuando, al llegar a Barcelona y conocer a algunos de mis amigos y futuros compañeros, pude comprobar cómo ese recelo “temeroso” que yo tenía los días previos, no era individual solo por mi parte, sino que ellos también eran portadores del mismo, al pensar que el resto de españoles que no forman parte de Cataluña, les tienen odio, además de estereotipados como: rancios, tacaños, excluyentes e insolidarios.

He de decir, que en gran medida, yo compartía una parte de estos estereotipos frente a los catalanes, y que en menos de 3 meses, pude comprobar, por un lado que estos estereotipos no eran reales, ni siquiera cercanos a la realidad, y por otro lado, en ningún momento me he encontrado con ningún tipo de rechazo. Es más, mis amigos me hablan en castellano, mis compañeros de trabajo también, incluso cuando hablan entre ellos, si yo estoy delante procuran hablar en castellano. Es más cuando les pido que me hablen en catalán o al menos lo hablen entre ellos, pues debo de hacerme con la lengua si quiero vivir y trabajar en Barcelona, me dicen que lo intentaran pero que es difícil para ellos hablar en catalán si saben que no me voy a enterar. Al entender que es una falta de educación y delicadeza, no quieren que me sienta fuera de lugar. Esto no me ha sucedido solo con una persona, si no con la mayoría de los catalanes con los que hablo diariamente.

Entonces, yo me pregunto, ¿de dónde vienen esos estereotipos? La respuesta es fácil, de los políticos y los medios. Los políticos se están encargando de tergiversar la realidad tanto catalana como española en su conjunto, están consiguiendo, que con su juego de ajedrez se creen supuestas enemistades que no existen y jamás deberían de existir. Todo ello encaminado a un único objetivo, que los españoles (incluidos los catalanes) no conozcamos la realidad de lo que sucede en el país, donde se está recortando y porque. Está claro que en este país lo más sencillo es echar balones fuera, y no asumir los errores de las políticas económicas y sociales, y obviamente, la mejor solución para el político es satanizar al contrario sin asumir errores aunque las consecuencia de sus actos puedan conducir (y conducen) a crear odio, temor y recelos entre su gente.

Ustedes señores políticos, de derechas y de izquierdas, independentistas, regionalista o centralistas, deben de mirar por el bien de sus ciudadanos y no interponer sus intereses personales por delante de los generales. Cuando aprendan esta lección, entonces y solo entonces, podremos salir juntos de los grandes problemas que nos asolan y competir con nuestros adversarios y no contra los nosotros mismos.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/opinion/la_voz_del_lector/falacias-catalanes_0_2255174466.html