La gasolina deja los precios bajo cero

Desde que existen estadísticas de precios en España, en 1961, el IPCnunca había cerrado el ejercicio con una tasa negativa. Por lo tanto, ese -1% con que culminó diciembre pasado es el mínimo histórico de este indicador, según las cifras publicadas hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Además, los números apuntan a que lejos de ser una situación coyuntural, este escenario de precios a la baja no parece que vaya a cambiar a corto plazo. El descenso del 1% de diciembre es seis décimas superior al registrado un mes antes y representa el sexto mes consecutivo en el que el IPC registra tasas negativas. Es más, España lleva 16 meses seguidos registrando variaciones de precios por debajo del 1%, lo que ha llevado al Gobierno a proclamar que en la actualidad “la inflación no existe”.

¿Cómo es posible que una economía como la española, acostumbrada a elevadas tasas de inflación año tras año, haya llegado a esta situación?

Como es lógico, no hay un único factor que justifique este abaratamiento generalizado de los precios. El desplome del consumo público y privado explica buena parte de las rebajas. A menor demanda, precios más bajos. De hecho, un análisis de la serie histórica de la inflación interanual a diciembre revela cómo en paralelo al descenso del gasto se produjo una moderación de los precios, más suave al inicio de la crisis (2008-2010) y mucho más acelerada en este tramo final (2013-2014).

Esto fue así porque al inicio los incrementos de impuestos amortiguaron en buena medida las caídas de precios y ahora, en los últimos meses de 2014, han sido el petróleo y sus derivados los encargados de dejar los precios bajo cero. Tal y como explicó el INE en su nota, los tres grupos que más influyeron en esa disminución interanual de los precios en diciembre fue el transporte, cuyo descenso fue del 5,5%, casi cuatro puntos inferior a la del mes anterior debido al significativo retroceso experimentadopor los carburantes y lubricantes que, por el contrario, se incrementaron en diciembre de 2013.

Temor a la deflación

Le siguió el descenso de los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya tasa disminuyó un 0,3%, cinco décimas menos que en noviembre. Vivienda, con una variación del -0,2%, se mantuvo un mes más en tasa negativa de nuevo influida por los precios a la baja del gasóleo de calefacción.

Un entorno de precios en negativo con una economía recién salida de la peor recesión de su historia reciente hizo saltar todas las alarmas desde que se registraron los primeros descensos. Sin embargo, el avance del PIB parece consolidarse y, lo más importante, la tasa de inflación subyacente, que es aquella que elimina los componentes más volátiles del IPC, como son alimentos frescos y energía, aumentó una décima en diciembre hasta situarse en el 0,0%; un punto por encima de la del IPC general.

Esto quiere decir que, en condiciones normales, en cuanto el petróleo se estabilice y la suave pero continuada recuperación de la demanda se consolide, los precios volverán a marcar tasas positivas, no muy elevadas, pero positivas al fin y al cabo.

Y es que esta senda de precios bajos parece que va a tener continuidad en el tiempo, tal y como vaticinan los expertos. El consenso de Funcas, que reúne a 18 servicios de estudios, ha tenido que revisar a la baja las previsiones de precios de su penúltimo cuadro macroeconómico, en el que estimaban que los precios subirían una media de 0,7 décimas en 2015. La nueva previsión prevé una caída de una décima al final de este ejercicio. No hay un consenso claro entre los 18 analistas. Por un lado hay siete (Ceprede, Esade, ICAE, IEE, Intermoney, La Caixa, y Solchaga, Recio y Asociados) que consideran que los precios acabarán en tasas positivas. Los pronósticos oscilan entre la décima de avance de Intermoney y las seis de ICAE. Cemex y Repsol prevén que los precios permanecerán estancados este año.

Y finalmente otros nueve servicios de estudios auguran bajadas, que oscilan entre el 1,2% de Funcas y el 0,1% del Instituto Flores de Lemus. Unas previsiones que distan mucho de las de algunos organismos internacionales como FMI, OCDE o Comisión Europea.

Todas ellas se hicieron públicas entre octubre y noviembre, cuando el precio del crudo no había bajado en toda su intensidad, por lo que serán revisadas en las próximas semanas. Y el primero será el Fondo Monetario Internacional, ya que la próxima semana presenta en Pekín sus nuevas previsiones, en las que corregirá la subida de seis décimas prevista para los precios en España.

En cualquier caso, todos coinciden al descartar un escenario de deflación, puesto que el consumo y la inversión crecen a ritmos más elevados, incompatibles con un aplazamiento de las decisiones de compra ante una caída persistente de los precios.

En ese mismo sentido, el secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, aseguró que la caída de los precios del petróleo hará que la inflación siga en tasas negativas todo el año, aunque se irá reduciendo a partir del segundo semestre.La inflación registrará tasas menos negativas según pasen los meses. En la primera parte del año las bajadas serán mayores que en el segundo semestre”, apuntó. Fernández de Mesa destacó dos efectos positivos:la mejora de las rentas de los hogares y el diferencial favorable de inflación con la zona euro, que hace a España más competitiva frente al resto de socios.

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