Grecia vuelve a asomarse al abismo de la bancarrota

La solución, que será negociada hoy en Bruselas por el Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro), pasa por aprobar una prórroga técnica del rescate actual, para permitir a Atenas agotar los fondos disponibles (12.800 millones de euros) más allá del plazo previsto.

La negociación se presenta enrevesada porque coincide con un clima preelectoral en Grecia y porque, tras cuatro años de rescate y un cuarto de billón de euros desembolsado, ninguna de las dos partes se muestra demasiado satisfecha con lo logrado.

El Gobierno de Antonis Samaras (coalición de conservadores y socialistas) quiere librarse cuanto antes de una troika (Comisión Europea, BCE yFMI) cuya impopularidad alcanza tal grado que desde hace meses sus hombres de negro ni siquiera se atreven a poner un pie en Atenas. Samaras parece dispuesto a aceptar una prórroga de poco más de seis semanas, para que el rescate no se solape con unas elecciones generales que podrían convocarse en febrero.

Fuentes del Eurogrupo dudan de que hoy pueda cerrarse el acuerdo. Pero confían en avanzar para cerrarlo a mediados de este mes y evitar que en Nochevieja la zona euro y Grecia vuelvan a asomarse al abismo. Sin prórroga, el rescate concluiría y Grecia se quedaría sin recibir el último tramo (1.800 millones de euros), que la troika se niega a liberar por falta de avances en las reformas y los ajustes exigidos.

Grecia, además, tendría que renunciar a los 11.000 millones de euros que tiene asignados para la recapitalización de la banca y que se quieren destinar, en parte, a financiar una nueva línea de crédito tras la conclusión del rescate. Y, por último, Grecia entraría en el nuevo año sin contar todavía con esa línea de crédito que le ofrece el Eurogrupo como red de seguridad ante la incierta reacción del mercado a su recobrada independencia.

En teoría, Grecia podría sobrevivir financieramente a corto plazo porque, sobre el papel, parece disponer de capacidad para financiar su gasto corriente. A su favor juega también que casi el 70% de su deuda está ya en manos del contribuyente europeo o internacional, que a través del fondo de rescate y del FMI ha aceptado plazos de devolución de hasta 50 años.

Pero Grecia no tiene garantizado que pueda seguir a flote sin el apoyo de sus acreedores públicos internacionales. En 2015, Atenas afronta vencimientos por un total de 20.000 millones de euros. Y el tipo de interés de sus emisiones a corto plazo (con las que ahora financia unos 3.000 millones de euros al mes) podría dispararse si no cuenta con el respaldo de la zona euro, que tampoco desea un final abrupto del rescate. No tanto porque espere recuperar lo prestado como por evitar una nueva sacudida en las primas de riesgo.

La prórroga técnica del rescate permitiría mantener la calma a la espera de que Grecia resuelva su difícil coyuntura política. El Parlamento griego debería elegir en enero un nuevo presidente de la República, votación que requiere al menos de una mayoría de tres quintos (180 diputados de 300). A la coalición actual (125 escaños de Nueva Democracia y 27 del Pasok) no le salen las cuentas. Y la Constitución griega obliga a convocar elecciones generales si no se logra la mayoría necesaria para elegir presidente.

El partido de izquierda alternativa, Syriza, sueña con ese escenario, pues los sondeos le conceden una mayoría casi absoluta de 144 diputados. La prórroga técnica del rescate permitiría cubrir el relevo gubernamental si llega a producirse. Y negociar después la línea de crédito con el nuevo Ejecutivo, tal vez ya bajo el liderazgo de Syriza.

 

Cañete se estrena con el cambio climático

El nuevo comisario europeo de Energía, Miguel Arias Cañete, asiste desde hoy en Lima a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático, una cita crucial para la preparación del acuerdo sobre reducción de emisiones que sucederá al Protocolo de Kioto. Para la comunidad internacional, la cita en Perú inicia la cuenta atrás hacia la cumbre de París (diciembre de 2015) en la que se espera cerrar un Kioto II al que se incorporen China y EE UU. A título personal, para Cañete la cumbre que arranca hoy también supone un reto porque, tras su controvertido nombramiento, su actuación en Lima será observada con lupa por parte de las organizaciones medioambientales o grupos del Parlamento Europeo como Los Verdes.

“Me siento perfectamente legitimado para ejercer este cargo”, señaló Cañete en Bruselas en la rueda de prensa previa a su partida para Lima. El comisario español recordó que su nombramiento recibió el visto bueno de los dos comités parlamentarios consultados (Medio Ambiente y Energía) y definió su relación con esos dos foros como “espléndida”.

Fuentes parlamentarias reconocen que Cañete superó el examen con holgura. Y confían en su actuación en Lima, entre otras cosas, “porque sabe que será examinada con detalle desde Bruselas”. Cañete espera que la conferencia de Lima siente las bases para un acuerdo de reducción de emisiones vinculante para todos los países.

El PSOE pide un marco para la insolvencia familiar

El eurodiputado Javier López (PSOE) ha pedido a la Comisión Europea que elabore “un marco regulatorio común para el tratamiento de la insolvencia y el sobreendeudamiento personal y familiar”. En seis años de crisis, Bruselas no ha puesto en marcha esa iniciativa y se ha contentado con una recomendación. López recuerda a la CE que la ausencia de ese marco condena a familias y pequeñas empresas a procesos largos y costosos “sin solución para el pequeño deudor insolvente”. La situación, añade López, es especialmente grave en España, donde en 2011 solo se realizaron 900 concursos para personas físicas, frente a 173.000 en Francia o 155.000 en Alemania.

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