Garamendi quiere una CEOE no presidencialista y con más pymes

Los empresarios debemos ser conscientes de nuestra mala imagen (…) fruto de los efectos de la crisis y de la ineficiencia de las patronales a la hora de representar a sus asociados y proponer soluciones. A esto se le ha unido la proliferación de escándalos que han afectado a la cúpula de importantes organizaciones”. Con este mea culpa empieza el recientemente nombrado presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Antonio Garamendi, la última parte de su programa electoral para presidir la gran patronal CEOE.

A pesar de ser el último bloque de sus propuestas, son para él y su equipo, una de las partes más importantes, si no la que más, ya que su intención es “hacer otra CEOE” muy distinta a la actual.

Cambios internos
Para ello, propone cambios sustanciales en el funcionamiento y funciones de la organización patronal. El programa se queja de que CEOE “no goza hoy del predicamento, la influencia y el prestigio que siempre le había caracterizado”. Y para recuperar el “respeto de la sociedad” propone entre otras cosas “tomar la iniciativa y dejar de ir a remolque” cuando se negocien las reformas.

“La CEOE debe disponer siempre de propuestas propias que tomen la delantera, basadas en los acuerdos de sus órganos de Gobierno”. Para lograr esto, sus comisiones de trabajo “deben crear una línea política y de trabajo para proponer una senda que oriente hacia dónde la CEOE considera que España debe ir”, explica el documento. Esto pasa por varias propuestas: en primer lugar lograr “una gestión colegiada y participativa, que nunca debe ser presidencialista (…) Las opiniones de CEOE se deben generar necesariamente de abajo a arriba”, dice el documento.

Esto se sustanciará en que los órganos de gobierno no podrán ratificar decisiones en cuyo debate y elaboración no hayan participado dichos órganos. Por eso, Garamendi considera que CEOE “debe tener tantas vicepresidencias como necesite”. Asimismo, asegura que potenciará el papel de los técnicos y profesionales de la casa en el trabajo diario. Y establecerá una política de comunicación externa e interna.

En segundo lugar, el equipo de Garamendi tiene claro que las pymes deben tener mucho más peso en CEOE. “Hay que reconsiderar el convenio con Cepyme; y buscar una vía para que la representatividad de Cepyme se refleje de forma similar a la de CEOE, garantizando su autonomía en la adopción de decisiones y presupuesto”, explican.

Legislación laboral
Reconoce los avances de la reforma laboral, pero cree necesaria una legislación que fomente una negociación colectiva ágil que permita adaptar las plantillas a las necesidades de las empresas, sobre todo “en especiales circunstancias” y lograr un marco regulatorio “que no esté permanentemente judicializado”. Además, cree que “se tiene que abaratar el coste del despido individual”; es “imprescindible para tener una economía competitiva”.

En contra del discurso generalizado en defensa de la contratación estable, Garamendi recuerda que “los contratos temporales y a tiempo parcial son muy valiosos para las empresas porque permiten adaptar las plantillas a las necesidades del momento”. Tampoco ve necesaria una reducción “sin motivo” del número de contratos. Finalmente, aboga por que tanto las políticas de responsabilidad social, de igualdad y de contratación de discapacitados se fomenten, pero sean siempre voluntarias y no se impongan por ley.

Impuestos
Reclama una reducción de la presión fiscal para las empresas “que sea real” y que aún no se ha producido. Junto a esto, exigirá una simplificación en el pago de impuestos por parte de las compañías, eliminando la multitud de gravámenes que aplican las distintas administraciones públicas.

Coste laboral
Además de mantener la reivindicación patronal de rebajar las cotizaciones sociales, Garamendi apostará por sacar de la base de cotización “aquellos gastos que no sean estrictamente remuneratorios” y que se han incluido a partir de finales de 2013. En materia salarial, aboga por mantener salarios moderados y aumentar la retribución flexible en función de objetivos de la empresa y del puesto.

Política industrial
Garamendi fuertemente respaldado por las empresas industriales del metal, propondrá al Gobierno un Plan Estratégico de Política industrial en el que la energía garantice el suministro, la protección al medio ambiente y precios competitivos. Todo sin perjudicar a las empresas. Asimismo, reclama una especial atención al turismo, reactivar la construcción y apoyo a las empresas de moda, farmacéuticas. Apuesta por la sanidad y educación privadas.

Formación y mutuas
Las mutuas deben ser consideradas asociaciones privadas y deben ejercer más control en las bajas laborales, opina el rival de Rosell. Mientras que en materia de formación de los trabajadores, apuesta por que CEOE recupere la gestión finalista de este dinero que le reconoce el Tribunal Constitucional.

Otras propuestas alternativas

La huelga

Garamendi aboga por una regulación urgente del derecho de huelga. “Es exigible que la huelga se vote en urna; que las acciones informativas no se puedan realizar el mismo día de la huelga, para evitar coacciones y que no pueda convocarla un sindicato que carezca de representatividad en la empresa o sector”.

Público-privado

La construcción, las concesiones, los servicios, educación, seguros, eficiencia energética o las tecnologías de la información son sectores que se pueden ver favorecidos por la utilización de los contratos de colaboración público-privada.

Mercado único

“La unidad política de España, cuyo trasunto económico es la unidad de mercado y que se traduce en solidaridad en términos sociales”. Para ello, propone “racionalizar y simplificar organismos reduciendo empresas públicas y sociedades mercantiles”. Y luchará por armonizar las legislaciones autonómicas.

Salir al exterior

“La CEOE debe ser protagonista en el fomento de la Marca España” frente a la relevancia que han adquirido otras organizaciones como las Cámaras de Comercio en este terreno. Además, priorizará “hacer atractiva a España en el exterior fomentando la atracción de inversiones para todos los sectores”. En este sentido, “Europa será nuestra prioridad”.

Cuentas públicas

Pedirán al Ejecutivo que localice los nichos de gasto público no productivo en los Presupuestos Generales del Estado para que el ahorro se destine a inversiones productivas. Y aunque reconoce avances en materia de morosidad de las Administraciones, cree que “aún se pueden hacer mayores esfuerzos para que contratar con el sector público no sea un lastre”.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624601/s/40b1e6a0/sc/33/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C110C20A0Ceconomia0C141650A13380I7828240Bhtml/story01.htm