España, entre los países desarrollados con menor presión fiscal

La presión fiscal en España se situó en 2013 en el 32,6% del PIB, uno de los niveles más bajos de la OCDE, según el informe publicado ayer por el organismo internacional y que reúne a 34 países. La presión fiscal pone en relación la recaudación de impuestos y por cotizaciones sociales con el PIB.

Dinamarca lidera el ranking. Sus ingresos impositivos alcanzan el 48,6% de su PIB. Le siguen Francia, Bélgica, Finlandia y Suecia. España ocupa el puesto 18 de un total de 30 países. Cuatro Estados no cuentan todavía con los datos de 2013. México es el país con una menor presión fiscal (19,74% del PIB). Suiza, Estados Unidos Corea y Chile también se sitúan en la parte baja del ranking. De media, la recaudación impositiva alcanza en la OCDE el 34,1%. España, históricamente, siempre se ha situado por debajo del promedio. La única excepción, según el informe publicado ayer, se produjo en 2007, cuando la presión fiscal en España alcanzó el 36,4% frente al 34,2% de 2007. Ello se explica sobre todo por el boom inmobiliario, que generó un elevado nivel de ingresos para las arcas públicas. Como la recaudación aumentó en esos años por encima del PIB, la presión fiscal alcanzó cotas históricamente elevadas.

De hecho, hoy los impuestos son más elevados que en 2007 y, sin embargo, los ingresos fiscales medidos en términos de PIB son inferiores a los niveles previos a la crisis económica. La gran exposición al sector inmobiliario del sistema fiscal explica que España sea uno de los tres países, junto a Israel e Islandia, que ha sufrido una mayor caída de la presión fiscales desde 2007.

La OCDE también publicó dos informes sobre el IVA, el principal impuesto indirecto. Según esos datos, España es uno de los países que más ha incrementado el impuesto en los últimos años. El tipo general aumentó del 16% al 18% en julio de 2010 y, en septiembre de 2012, volvió a subir hasta alcanzar el nivel vigente del 21%. De media, el gravamen en los países de la OCDE que cuentan con IVA se sitúa en el 19,1%, un nivel inferior a España. Canadá y Japón, por ejemplo, mantienen un gravamen del 5%, lo que empuja a la baja la media. De hecho, el gravamen español se encuentra ligeramente por debajo del promedio de la UE (21,5%). Según los datos de la OCDE, los impuestos sobre el consumo representaron en España en 2012 el 24,9% del total de los ingresos. Un nivel inferior a la mayoría de países europeos. Previsiblemente, este ratio aumentará cuando se actualicen las cifras por el efecto de la subida fiscal de septiembre de 2012.

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