¿En manos de quiénes estamos?

Señor Rubalcaba,

los que le conocemos desde hace años ya, muchos, muchísimos, todos los que usted lleva en política que para llevar tanto no le bautizaron más bien le “politizaron”, sabemos que cuando usted dice que ni negocia, ni pacta, ni lo que sea con Bildu, quiere decir que negocia, pacta y lo que haga falta con Bildu y con quién sea y le venga bien -le venga bien a usted que no a su pueblo- a usted y a su poder . Eso de que el fin no justifica los medios para usted son paparruchas de pringaos que no saben estar en política. Si no se debe traficar con unos muertos en una playa para ganar poder pues se trafica si con ello consigo fastidiar al PP. Si tenemos que cargarnos a unos niños no nacidos porque el límite de la  vida lo fijo yo y además me da votos, pues se les mata. Si hay que tapar los eres de Andalucía se tapan. “¿Pero es dinero de los parados?” “Me da igual, solo me interesa los ere del PP”. Si hay que darle Gibraltar a los ingleses se les da si con eso conseguimos noquear a los de PP. “¿Y España?” “Si aún nos queda mucha España que más da un cacho de roca” A este paso Sr Rubalcaba, un cachito de roca por abajo, Cataluña por arriba, el País Vasco por el Norte y cuando políticamente interese Ceuta y Melilla y a este paso lo que vaya viniendo, cuando por fin llegue usted al poder ¿que le va a quedar por gobernar?

No entiendo a estos políticos que nos gobiernan. Siempre se ha dicho que lo que congrega -la unidad.- es vida y lo que desintegra muerte -“en polvo os convertiréis…”- ¿Por qué los que nos gobiernan se están todo el día tirando los trastos a la cabeza? 

Hacer oposición es criticar lo malo de un gobierno aportando ideas para mejorarlo. Los ciudadanos tenemos derecho a saber quien es quién y no que se nos vendan una ficción de lo que aparentan ser pero no son. Aguantar el tipo hasta pasar el trance del voto. Luego a lo suyo cada cual ¿los ciudadanos? No: el poder.

El poder no es malo si no se le separa de su naturaleza de servicio a los demás. Se necesita poder para poder servir. Pero llegó Maquiavelo con su libro del Príncipe y lo jodió todo, porque ahora se trata de llegar al poder y del arte -¡qué arte mi arma!- para mantenerse en él. “¿Y en cuanto al pueblo?” “Na, si tengo un hueco me ocuparé de él”.

Así nos va.

Señor Rubalcaba y compañía, España se desintegra, España está cada vez más cerca de convertirse en un reino de taifas. A lo mejor es lo que tiene que ser, no lo sé, pero da pena, mucha pena.

Sr Rubalcaba échele usted una manita al Sr Rajoy antes de que nos quedemos sin España, porfa…

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/opinion/tribuna_libre/manos_0_2225777431.html