El aumento de suicidios en las cárceles obliga a Interior poner en marcha un plan especial

Según ha sabido El Confidencial Digital, el plan, llamado Programa Marco de prevención de suicidios, ha llegado a las cárceles españolas hace dos semanas, después de que, a principios de marzo, la Defensora del Pueblo enviase a Instituciones Penitenciarias su informe anual en el que alertaba de estos casos en las prisiones.

Soledad Becerril destacaba que, en el último año con datos registrados, 2012, se habían producido 23 suicidios, la misma cifra que en 2010 pero “con la particularidad -asegura la Defensora- de que la población penitenciaria ha disminuido”.

La muerte de Arlaitz Bellón

El envío de ese plan marco de prevención de suicidios ha coincidido en el tiempo con la muerte, en la cárcel de El Puerto I (Cádiz), del etarra Arlaitz Bellón.

Aunque el informe médico confirmó que el fallecimiento se produjo por un edema pulmonar, la corta edad del recluso -36 años- hizo pensar, en un primer momento, que se podía tratar de un suicidio.

Este confidencial ha podido tener acceso al programa de prevención de suicidios aprobado por el ministerio del Interior. En él, se hace, en concreto, un análisis de las situaciones especiales que pueden llevar a los presos a suicidarse.

Los etarras reúnen los principales factores de riesgo

Técnicos de Instituciones Penitenciarias aseguran a ECD que, aunque el plan se ha elaborado para toda la población reclusa, “se puede comprobar que existe una especial preocupación respecto a los presos de ETA”.

En este sentido, señalan que los principales factores de riesgo de suicidio señalados en el informe encajan con el perfil de los terroristas que están en prisión. Son los siguientes:

Limitaciones regimentales. Muy comunes en los presos de la banda, en muchas ocasiones por “petición propia”. En el programa se especifica que “se procederá a su examen por el médico y el psicólogo, quienes emitirán un informe sobre si el preso está sometido a situaciones de riesgo de suicidio”.

Situaciones de aislamiento. En aplicación de los artículos 10 (por “peligrosidad extrema”) y 43 (por enfermedad) de la Ley Orgánica General Penitenciaria. Las fuentes consultadas afirman que a muchos presos de ETA “se les tiene en esta situación al interpretar el artículo 10, aunque se hace para separarles del resto de presos”.

Repercusión mediática de su ingreso en prisión, delito, condena, o cualquier vicisitud penitenciara. Los técnicos consultados aseguran que los etarras “son conscientes del ‘ruido’ que generan en los medios, y algunos no lo llevan bien”.

Modificación de la situación de cumplimiento. En este apartado, se incluyen “regresiones de grado de tratamiento, no autorización de permisos de salida, y denegación de la libertad condicional”. Además, “también cabrían los traslados para cumplir la condena en otra cárcel, como ha ocurrido ahora con Arantza Zulueta, que será trasladada de Madrid a Cádiz”.

Próxima excarcelación. Tal y como se informó en estas páginas, los etarras Inés del Río y ‘Kubati’ experimentaron episodios de depresión por el rechazo a su salida de la cárcel. Desde Prisiones se teme que estos episodios puedan producirse con más presos de ETA.

Consumo de drogas

Abuso crónico de sustancias. En los últimos informes policiales se alertaba de un incremento en el consumo de drogas por parte de los miembros de la banda terrorista. De hecho, Prisiones empezó a hacer cacheos a los miembros de la banda en las cárceles. En el programa de prevención de suicidios, se especifica que “los intentos de suicidio suelen ocurrir tras un largo periodo de consumo crónico”.

Momentos de descenso de actividades. El plan elaborado por Interior asegura que los intentos de suicidio aumentan en los periodos de año que coinciden con “una disminución en la oferta de actividades”. Teniendo en cuenta que los etarras siempre rechazan participar en los talleres de las cárceles, “están más expuestos que otros presos”.

Intentos de suicidio previos y conductas autolesivas. Desde hace dos años, los intentos de suicidio por parte de presos de ETA se han multiplicado. Los últimos casos conocidos son los de Martín Hernando, Aitzol Gogorza, e Ibai Sueskun. Los tres, además, han mostrado problemas psicológicos graves, y “si lo han intentado una vez pueden repetirlo en cualquier momento”.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/seguridad/aumento-suicidios-carceles-Interior-especial_0_2247375269.html