Debate del PSOE: Susana Díaz y Pedro Sánchez confirman que el partido está en guerra

El cara a cara entre los tres candidatos a las primarias del PSOE demostró que los socialistas están viviendo toda una guerra civil con dos bandos, los de Susana Díaz y Pedro Sánchez, totalmente enfrentados. López, por su parte, trató de marcar distancias con ambos e insistió en su papel de “candidato de unidad”.

El debate comenzó con una intervención inicial de Susana Díaz, en la que afirmó que “llegamos aquí en el momento más complicado de nuestra historia. Nuestro partido es grande y es mucho mejor de lo que algunos dicen. Al PSOE hay que quererlo y respetarlo”.

Continuó un Pedro Sánchez que, desde el primer momento, recordó la abstención al PP:“Gracias Susana, gracias Patxi. Y gracias a los militantes por convertir lo del 1 de octubre en una nueva marea de ilusión. La abstención no ha valido para nada. Rajoy es una manzana podrida, y mi primera medida será pedir la dimisión de Rajoy”.

Por último, Patxi López optó por saludar en vasco, catalán, gallego y castellano, y refiriéndose directamente al militante: “Te voy a pedir el voto útil. Se trata de derrotar a la derecha, no a nosotros”.

Primera guerra en el bloque político

Pedro Sánchez inició el bloque sobre el modelo político recordando el 15-M, asegurando que ahí empezó la crisis de la socialdemocracia porque se empezó a relacionar las políticas del PP con las del PSOE. Una relación que no es real pero que, con decisiones como la abstención, hace que el partido no sea reconocible.

Patxi López, por su parte, aseguró que el PSOE debe demostrar ser “la izquierda necesaria”, sin pactar con “los que asaltan los cielos”, en referencia a Podemos, ni acercarse al centro. Coincidió con Sánchez en el error de la abstención, pero recomendó “empezar ya” a ejercer la oposición al PP con “los 84 diputados que tenemos”.

Díaz respondió directamente a Sánchez al asegurar que le “llama la atención” la existencia de “dos PSOE”, preguntándose “si al PP le viene bien un candidato que no les gana o a una candidata que les ha sacado 10 votos en Andalucía”.

Además, le culpó, aunque sin citarle, de “poner una bandera española que ni Aznar y luego apostar por los plurinacionalismos”. Por último, aseguró que ella quería ganar a Podemos y pidió al madrileño explicar qué iba a hacer él con el partido morado.

Pedro Sánchez le respondió asegurando que “no creo que ni Lambán, ni Ximo Pug ni Fernández Vara se haya podemizado por pactar con ellos, ni tú te has derechizado por pactar con Ciudadanos”. Además, le echó en cara las encuestas que apuntan a que el votante de izquierdas le prefieren a él de secretario general; mientras que los del PP apuestan por ella: “Eres la candidata favorita de la derecha”.

Patxi López acusó a sus dos contrincantes de anclarse en lo que ha pasado en el pasado, aunque después se remitió a su propio pacto con el PP en el País Vasco para asegurar que cualquier alianza se debe plantear después de las elecciones, y no antes, en referencia al acercamiento con Podemos que defiende Pedro Sánchez.

Más acusaciones con el modelo territorial

Susana Díaz acusó de forma contundente a Pedro Sánchez de “entrar y salir”, según le convenía, de la Declaración de Granada” del PSOE, donde se defiende el modelo federal de España. El madrileño le contestó sacándole declaraciones de la andaluza apostando por la “plurinacionalidad” y apostando por “negociar el término nación”.

Patxi López recordó que “para los socialistas el modelo federal es más justo y equitativo”, sobre todo en lo referente a la financiación autonómica”.

Esa observación no impidió que Díaz y Sánchez volvieran al rifirrafe. La andaluza acusó a su rival de “mentir” y de ser “ingenioso” al hablar de su propio modelo de Estado, al hablar de “nación de naciones culturales”. Sánchez, por su parte, le volvió a sacar las declaraciones de años previos sobre la nación y le echó en cara no haber presentado todavía su proyecto político.

Además, recordó declaraciones de la propia Díaz y de otros barones regionales contra su gestión al frente de la secretaría general. Además, aseguró que se enteró el último del adelanto electoral en Andalucía y prometió “lealtad” al ganador de las primarias.

López y Díaz le replicaron que “en el PSOE no somos nacionalistas” y la andaluza, en su réplica, le recordó asegurando que ni su ejecutiva en Ferraz, ni Zapatero, ni nadie “se fía” de él, por lo que su problema, aseguró, “no soy yo, sino tú mismo”.

Breve tregua con el proyecto económico

En el inicio del bloque sobre el proyecto político, los tres candidatos, al menos en sus primeras declaraciones, rebajaron el tono e, incluso, coincidieron en algunas de sus propuestas.

Lo inició Díaz hablando de sus objetivos: acabar con la desigualdad; un nuevo modelo político sin la reforma laboral; mejorar la educación pública hasta la Universidad y la sanidad; y las reformas políticas que hagan falta para lograr la cohesión territorial de todos los españoles.

Sánchez, por su parte, se centró en la juventud, recordando los índices de pobreza infantil. Defendió también la derogación de la reforma laboral y recuperar el Pacto de Toledo para garantizar las pensiones.

Patxi López rechazó que el empleo solo lo generan los empresarios, y propuso emplear dinero del rescate a la banca a nuevos proyectos para generar riqueza y nuevos puestos de  trabajo.

En su segunda intervención en este bloque, Díaz reivindicó las políticas económicas “de izquierda” de barones regionales afines a su candidatura, aprovechando de nuevo para arremeter contra Sánchez. El madrileño le recordó que en Valencia o en Baleares gobiernan “siendo segundos”, cuando Díaz “apuesta por cambiar la ley electoral para que solo gobiernen los primeros”.

Después, la andaluza preguntó a Pedro Sánchez si en Madrid no había mejor candidata que Irene Lozano para la lista de las generales, a lo que el madrileño le replicó que él, a diferencia de Miguel Ángel Heredia, considera que “el PSOE es abierto” y caben opiniones ajenas al partido.

Patxi López replicó entonces asegurando que “si estamos así es porque en vez de combatir a la derecha estamos atacándonos a nosotros mismos”. Así, aseguró que las alternativas son “unirnos para vencer a la izquierda, o seguir divididos para matarnos entre nosotros”.

En ese sentido, concluyó que “está bien levantar el puño, pero es mejor tender la mano”. Una afirmación que sirvió a Sánchez para volverle a ofrecer “caminar juntos” porque “tu proyecto el mío. Una afirmación que no gustó nada a López: “Está bien que al no tener ideas, hayas cogido las mías”.

Una secretaría general de “dedicación exclusiva”

Patxi López abrió este bloque proponiendo regular las consultas con los militantes y defendiendo que, para evitar lo sucedido el pasado 1 de octubre, se realice a nivel interno una especie de moción de censura que se vote entre todos los afiliados del partido. Además, recordó que él fue elegido en Euskadi con poco más del 50% de los votos de los militantes y luego se sumaron al proyecto el 99,8%.

Susana Díaz presumió de “unidad” en el PSOE andaluz y apostó por llevar esa cohesión a nivel nacional. Como Patxi López, defendió la reapertura de las Casas del Pueblo y, finalmente, aseguró que apostaba por la militancia pero “sin esconderme en ella”, en referencia a Pedro Sánchez.

El madrileño también apostó por recuperar las sedes en pequeñas agrupaciones, a la vez que defendió las consultas a los militantes. Entre otras cosas, añadió, para evitar que las bases aprueben a posteriori pactos con otros partidos como hizo Susana Díaz en Andalucía tras llegar a una alianza con Ciudadanos.

En su segundo turno de intervención, Patxi López pidió un secretario general con “dedicación de 25 horas”. Además, aseguró que si ganaba las primarias contaría con sus dos rivales y, si las perdía, estaría a disposición del vencedor, “sin necesidad de integrarme en la ejecutiva”.

Díaz, consciente de que la “dedicación exclusiva” de López iba por ella, recordó que él había tenido más de un cargo cuando era lehendakari. Además, aseguró que no pediría a ninguno de sus rivales que se uniera a ella “para vencer al otro”. Por último, culpó a Sánchez de poner sus intereses por delante de los de España y el PSOE y de no respetar, con Tomás López, lo votado por los militantes.

Sánchez, por su parte, reivindicó la “transparencia” de su ejecutiva. Por el contrario, echó en cara a la gestora atribuirse más competencias y plantearse dejar fuera al PSC en las primarias. Y, como López, pidió que el próximo secretario general solo tenga un cargo para “no convertirse en Cospedal”.

El ex secretario general también quiso recordar lo ocurrido el 1 de octubre: “No lo olvidaré. Javier Fernández habló de derrocamiento y de que sabían lo que tenían que hacer…”. Además, recordó la noticia de El Confidencial Digital sobre las 32 gestoras impulsadas por Susana Díaz. La andaluza replicó que “yo no te voy a difamar usando una noticia de un medio de derechas”.

Breves mensajes finales

En las conclusiones finales, Susana Díaz aseguró que aspiraba a liderar el partido desde la humildad.  Patxi López se volvió a dirigir directamente al militante y afirmó que “no podremos vencer a la derecha si seguimos enfrentándonos”. Por eso, pidió “no votar contra nadie”.

Pedro Sánchez, por su parte, animó a dilucidar entre estar en contra del PP o abstenerse ante la derecha. Pidió el voto “para no languidecer y no convertirlo en tercera fuerza política.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/politica/Debate-PSOE-Susana-Pedro-Sanchez_0_2929507025.html