Cambio de hora: ¿realmente se ahorra energía?

La madrugada del próximo domingo, los relojes se adelantarán una hora y a las 02.00 horas serán las 03.00, por lo que dormiremos una hora menos. El ajuste en toda la Unión Europea deja días más largos y luminosos, y se realiza con la pretensión de ahorrar energía, dado que es posible aprovechar más la iluminación natural. Además, algunas organizaciones ecologistas y de consumidores como la OCU aseguran que, como consecuencia, hay una menor contaminación ambiental.

No obstante, también hay expertos que opinan que el cambio de hora apenas tiene un impacto simbólico y cada vez más se cuestiona el objetivo del ahorro energético.

Según cifras oficiales, el horario de verano permite un ahorro aproximado del 5% de la energía, lo que se traduce en unos 300 millones de euros, el 0,03% del PIB.

Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), el cambio de hora no solo tiene un impacto positivo en el ahorro en iluminación, sino también en sectores como el transporte, las comunicaciones, la seguridad vial, las condiciones de trabajo y los modos de vida, la salud, el turismo o el ocio.

Seis euros de ahorro por hogar

Del potencial de ahorro de 300 millones de euros en iluminación en España, 90 millones corresponderían al potencial de los hogares, lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar, mientras que los otros 210 millones de euros se ahorrarían en los edificios del sector terciario y en la industria.

El IDAE, dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, estima que para alcanzar este potencial de ahorro se deberá llevar a cabo un comportamiento responsable en el hogar a la hora de prescindir de la iluminación artificial cuando no es necesaria, así como la utilización de tecnologías de ahorro en iluminación por aprovechamiento de la luz natural en edificios del sector terciario y en industrias.

Detractores

Entre los detractores, el principal argumento es que el cambio de hora puede provocar picos de demanda de electricidad, con lo que el ahorro que puede producirse en determinadas horas queda anulado por el incremento del consumo energético en otras horas en las que, por ejemplo, se consume más aire acondicionado.

Desde Ecologistas en Acción, Rodrigo Irurzun destaca que los cálculos del IDAE sobre el potencial de ahorro energético “son una suposición porque realmente no hay estudios en España al respecto”. Considera que la modificación de la hora supone “un ahorro mínimo y discutible” y además “altera los bioritmos en las personas, lo que baja la productividad en el trabajo durante unos días en los que estamos más cansados, sin olvidar los efectos sobre la salud que, aunque no son drásticos, sí influyen”.

Decálogo de consejos para ahorrar 100 euros al año

Seguir determinadas pautas o hábitos puede permitirnos, sin renunciar al confort, ahorrar hasta 100 euros al año, además de evitar emisiones contaminantes a la atmósfera. Entre los consejos para ahorrar energía todo el año, el IDAE recomienda:

1. Aprovechar la luz natural, porque la luz del sol “es gratis”.

2. No olvidarse las luces encendidas, porque “cuesta caro”, por lo que insiste en que cuando se salga de una habitación se apague la luz.

3. Colocar bombillas que gasten mucho menos que las incandescentes, que se denominan de bajo consumo o fluorescentes compactas y son ideales para puntos de luz con uso diario superior a las tres horas. Estas bombillas ahorran hasta un 80%.

4. Propone una alternativa “más eficiente” a lámparas halógenas, como las LED, que permiten un ahorro de hasta el 80% en el consumo de energía de ese punto de luz.

5. Subraya como una “buena idea” la iluminación localizada, ya que además contribuye a crear ambientes más confortables y acogedores.

6. Utilizar colores claros para decorar su casa, ya que necesitará menos luces.

7. Aconseja limpiar con regularidad las fuentes de luz, porque la suciedad acumulada dificulta la correcta difusión

8. Utilizar reguladores electrónicos de flujo para las halógenas.

9. Acordarse de los tubos fluorescentes que están especialmente indicados para baños, cocinas, trasteros y garajes.

10. Recomienda instalar detectores de presencia en las zonas de paso.

¿A qué se debe el cambio de hora?

El cambio de hora se debe a la Directiva Comunitaria 2000/84/ CE y es de obligado cumplimiento en los Veintisiete estados miembro. Se inició durante la Primera Guerra Mundial para ahorrar carbón, aunque no fue hasta 1974 cuando empezó a generalizarse. A raíz de la primera crisis del petróleo, algunos países, entre los que se encontraba España, decidieron adelantar sus relojes para aprovechar mejor la luz del sol y gastar menos electricidad en iluminación. Desde 1981, el cambio de hora se aplica como directiva y cada cuatro años se renueva sucesivamente.

Desde la aprobación de la Novena Directiva por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión, en enero de 2001, este cambio se aplica con carácter indefinido, por considerar que contribuye al buen funcionamiento de algunos sectores como los transportes y las comunicaciones, y a otras ramas de la industria que requieren una programación estable a largo plazo. La Directiva está incorporada al ordenamiento jurídico español por Real Decreto 236/2002, de 1 de marzo.

Además, permite que ciudadanos e instituciones públicas y privadas de la Unión Europea conocer anticipadamente las fechas del cambio horario anual y planificar su actividad sin necesidad de esperar ninguna norma futura.

Concretamente, según esta novena directiva, el inicio de la hora de verano comienza el último domingo de marzo y concluye el último domingo de octubre, cuando se retrasa el reloj.

Fuente: http://com.cincodias.feedsportal.com/c/33500/f/624601/s/38b79b93/sc/29/l/0Lcincodias0N0Ccincodias0C20A140C0A30C280Ceconomia0C13959980A980I6957850Bhtml/story01.htm