Bruselas dobla la previsión de crecimiento para España en 2014

La Comisión Europea presentó ayer sus previsiones económicas de invierno, en las que augura la confirmación de la recuperación durante este año y una ligera aceleración en 2015, tanto en el conjunto de la UE y de la zona euro como en España.

“Lo peor de la crisis ha quedado atrás”, afirmó el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, durante la presentación de los nuevos datos en Estrasburgo. Pero el finlandés añadió enseguida que todavía no hay motivos para cantar victoria porque “la recuperación sigue siendo moderada”.

La revisión al alza de las previsiones en relación con las del pasado mes de noviembre es casi insignificante en el caso de la UE y la zona euro (solo una décima, hasta el 1,2% y el 1,5% en 2014, respectivamente).

Incluso en el caso de España, donde se dobla desde el 0,5% al 1%, se trata todavía de una cifra muy alejada del potencial económico del país (que en el lustro anterior a la crisis creció al 3,1% de media anual) y que solo permitirá una creación de empleo del 0,1% en 2014.

España, además, seguirá creciendo este año y el próximo por debajo de la media de la zona euro y de la UE, lo que augura una continuidad en la divergencia económica que ya ha provocado una caída del PIB per cápita español desde el 105% de la media europea en 2007 al 96% en 2012, según Eurostat.

Segundo año de déficit cero en Alemania

Las cuentas públicas de Alemania cerraron 2013 con “déficit cero”, según los datos definitivos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis) hechos públicos ayer.

Los datos corrigen mínimamente la estimación provisional de un desfase del 0,1% de PIB hecha el pasado 15 de enero. De esta forma, la mayor economía europea logra por segundo año consecutivo el equilibrio presupuestario.

La recuperación de la economía española, según las previsiones de la CE, dejará este año de basarse únicamente en el sector exportador (que continuará muy fuerte) para apoyarse también en una demanda interna más poderosa.

“El consumo privado se elevará”, pronostica el departamento de Rehn, “impulsado por la mayor renta disponible, la mejoría en las perspectivas del empleo y la mayor confianza”.

En esa trayectoria, la baja inflación prevista se convertirá en un arma de doble filo para España y el resto de países vulnerables (Grecia, Irlanda y Portugal).

Deflación

Por un lado, la contención de los precios, con un incremento previsto del 0,3% en España durante este año, contribuirá a impulsar el gasto de los hogares. Pero al mismo tiempo, tal y como reconoció Rehn, España y el resto de países en dificultades presupuestarias sufrirán como consecuencia de la baja inflación en el conjunto de la zona euro, cuya previsión fue ayer drásticamente rebajada desde el l,5% al 1%. Hasta el punto de que la baja inflación podría neutralizar el esfuerzo de esos países para mejorar la competitividad a base de un recorte de los costes unitarios laborales que, en el caso de España, acumularán una caída del 3% entre 2013 y 2015, a sumar a los casi cinco puntos de ajuste registrados en el trienio anterior.

Bruselas advierte, además, que incluso sin caer en la deflación pura y dura, las tasas de inflación persistentemente por debajo del 2% provocarán un aumento del valor real de la deuda pública y privada, que en España suma la nada despreciable cifra de más de tres billones de euros. Un panorama pavoroso al que el BCE todavía no ha dado respuesta.

 

 

El reto de bajar impuestos y cuadrar el déficit

El comisario europeo Economía, Olli Rehn, no cerró ayer la puerta a las rebajas de impuestos anunciadas por el Gobierno de Mariano Rajoy para el año que viene. Pero subrayó que ese tipo de decisiones siempre suponen “un reto” cuando deben combinarse con la reducción del déficit público. Bruselas reiteró su receta de que, en esos casos, la vía más conveniente para cuadrar las cuentas suele ser el recorte de gastos.

Las previsiones de la Comisión publicadas ayer muestran que el Gobierno no logrado cuadrar esas cuentas en 2013 (con una previsión del 7,2% de déficit frente al 6,5% marcado como objetivo), pero sí lo hará este año (en que, según la previsión cumplirá el 5,8%). Pero según esas mismas estimaciones, los números se descabalarán en 2015 (con un déficit del 6,5%) si no se adoptan nuevas medidas de ajuste o se prolongan las que expiran este año (como la subida del IRPF aprobada a finales de 2011).

Rehn volverá a la carga sobre esas medidas cuando se pronuncie la semana que viene sobre los desequilibrios macroeconómicos españoles. Y la presión puede ser enorme, porque sin la contención del déficit, la deuda española seguirá aumentando hasta el 103,3% en 2015, un año en que la tasa de paro rondará todavía el 25%.

Un porcentaje que, sin embargo, se ha visto rebajado respecto a las últimas estimaciones. “Las previsiones para el mercado laboral son algo mejores de lo que habíamos augurado en otoño y esto podría ser también resultado de que la reforma laboral de 2012 empieza a tener un impacto sobre la situación de empleo”, dijo Rehn, en línea con los argumentos defendidos por el Ejecutivo español.

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