Así se vivió el 12 de octubre más especial entre el público

Tambores de guerra retumban en la capital. Desde las nueve de la mañana, las unidades toman posiciones en torno a la Avenida de la Castellana. Una masa de gente ya se encontraba preparada para ver a sus militares y guardias civiles.

“Es el único día que podemos verles de cerca”, comenta a El Confidencial Digital Rosa, una mujer entrada en años que aún conserva  la emoción de quien ve por primera vez el desfile del 12-O.

No muy lejos del lugar, los paracas de la 7 compañía de la II Bandera Roger de Lauria del Regimiento Napoles IV de la BRIPAC toman el control en la calle Rosario Pino. Los asistentes no dudan en hacerse fotos y vídeos con los legionarios paracaidistas, los soldados de la Brigada Guadarrama XII, así como con la unidad de escaladores y esquiadores de los Cazadores de Montaña del Regimiento Galicia n° 64.

La Benemérita

Se respira un ambiente festivo, en donde no falta nadie, bomberos de la UME, Guardia Real o El Grupo 52 de Regulares, la unidad más laureada de España.

Por supuesto, quien no puede faltar este año es la Guardia Civil. Acompañados de gendarmes franceses que están formándose actualmente con la Benemérita, la unidad del tricornio es, sin lugar a dudas, la más vitoreada.

Pistoletazo de salida

Llegan las 10:15 y la Policía Nacional ordena a la gente abandonar la Avenida que se encontraba disfrutando del habitual “pique” entre los caballeros legionarios y los legionarios paracaidistas.

Y es que como reza el Credo legionario, “todos los hombres legionarios son bravos”, con lo que ambas unidades no pierden el tiempo cada vez que se encuentran.

Lleno hasta la bandera

No cabe ni un alfiler. Los balcones portan la enseña nacional y la multitud se encuentra agolpada a La Castellana, donde no cesan los vítores a España y al Rey. Éste último hace su entrada a las 10:55 horas, a la altura del Ministerio de Defensa.

Los aplausos ensordecen por instante los gritos festivos hacia los militares.

A todo esto, desde las alturas algunos se atreven a distinguir a los francotiradores del GEO, desplegado en las azoteas y que forma parte esencial del dispositivo de seguridad.

Suenan bombazos

Retumba la artillería, o eso piensa el público desde la lejanía. Algunos opinan que los bombazos provienen del ruido de los motores de las aeronaves. Y éstos entran en escena. Se distingue en el cielo dos paracaidistas especializados en realizar acrobacias y formaciones en el aire con paracaídas manuales.

“Es increíble”, se escucha entre los asistentes que se quedan atónitos ante el descenso de vértigo que realiza uno de ellos. El otro paracaidista extiende en su descenso la Enseña Nacional, aterrizando en tribuna.

Y llegó la aviación

La Patrulla Águila estampa fugazmente la enseña rojigualda en el cielo madrileño, realizando varias pasadas que, junto con las otras formaciones de cazas y helicópteros, produjeron más de un movimiento de masas entre los asistentes. Todos querían su foto.

Recados a Puigdemont

Sin embargo, los vehículos que más reacción tuvieron fueron los furgones de la Guardia Civil y la Policia Nacional, escuchándose coros tarareando “ahí van a por Puigdemont”.

Y es que la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante el referéndum ilegal del 1-O ha estado muy presente durante el desfile.

Tropas africanas

“A 180 pasos por minuto y un solo corazón, como un huracán de guerra, así desfila la Legión”. Tras el paso de infantería de Marina y de los paracaidistas de Tierra y Aire, llegaron las tropas venidas de Melilla. Inconfundibles ellos, la ‘gran maquina verde’ absorbió la atención del público.

Todos buscaban a la mascota legionaria, como si de una especie  exótica se tratara. “¿Es una cabra o un carnero?”, se preguntaban algunos.

Tras ellos, llegaron sus opuestos, los Regulares. Con su paso lento característico, esta unidad defensiva africana despertó en los más pequeños la magia del desfile; será por las capas que portan.

Vítores y más vítores

Finalmente, cerraron el desfile los caballos de la Guardia Civil coreados al grito de “¡Valientes!”, agradeciéndoles así su servicio en la crisis catalana.

El desalojo de la parte alta transcurrió sin incidentes, aunque más de uno se fue con la duda a casa. “¿Quiénes eran los que iban vestidos de época?”, en relación con el Regimiento Inmemorial del Rey n°1, en honor al 450 aniversario de esta unidad que escoltaba el Camino Español, ruta comercial que transcurría desde Bruxelas hasta el norte de Italia.

Fuente: http://www.elconfidencialdigital.com/defensa/vivio-octubre-especial-publico_0_3019498024.html